Y Trump Terminó su Desastroso Fin de Semana Con Otro Estúpido Ataque al Premier Canadiense

En vísperas de una cumbre de alto riesgo con el dictador norcoreano Kim Jong-un, una en la que esencialmente ha apostado lo poco que le queda de su capital política, el presidente Trump todavía está en modo “Chicas Malas” después de su embarazosa actuación en la reunión del G7 en Canadá.

Trump hizo el ridículo frente a nuestros aliados más cercanos, se presentó tarde a los eventos, se saltó las reuniones y castigó al grupo por expulsar a Rusia del club después de su invasión a Ucrania y la posterior anexión de Crimea. Incluso retiró su firma del comunicado oficial, la declaración conjunta al final de la reunión anual que afirma qué temas se debatieron y qué objetivos se fijaron para el futuro.

No contento con ser retratado como el niño petulante que tomó sus juguetes y corrió a su casa, lanzó un ataque inexplicablemente no provocado contra el primer ministro canadiense Justin Trudeau, tanto en Twitter como en entrevistas, esencialmente diciendo “¡Él comenzó!

Sus consejeros sénior, claramente conocedores del aspecto infantil de Trump, salieron a los medios para repetir estos ataques inventados contra Trudeau el domingo, con la esperanza de dar a su jefe un contexto, aunque muy obviamente manipulado, y tratar de pintar al primer ministro canadiense como el instigador.

Por qué eso importa está más allá de la comprensión de casi todos los que están fuera de la base del presidente. Pero Trump simplemente no puede dejarlo ir. Ahora ya en tierras de Singapur para la cumbre de todo o nada con Kim, él todavía está peleándose con Trudeau, determinado como siempre a salvar la cara y de alguna manera justificar su diatriba.

“”El comercio justo ahora se llamará comercio tonto si no es recíproco”, comienza su último tweet. “Según un comunicado de Canadá, ganan casi 100 mil millones de dólares en comercio con Estados Unidos (¡supongo que se jactaban y fueron atrapados!). El mínimo es 17 Billones. Con un impuesto sobre nuestros productos lácteos del 270%. ¡Entonces Justin se muestra lastimado cuando yo reclamo! “.

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La mezquindad de acusar falsamente a otro jefe de estado, y la inutilidad de tratar de hacer que ocurra ese tipo de “intercambio estúpido”, muestran que el tweet de Trump es una completa tontería. Los balances comerciales no son tarjetas de puntuación. No determinan quién gana o pierde en una relación comercial. Si una nación tiene un déficit comercial con otra, ni siquiera es algo malo, necesariamente.

Trump o no entiende este principio económico básico, o no le importa. De cualquier manera, su comprensión limitada del comercio global, y su excesiva sensibilidad hacia cualquiera que desafíe su autoridad o su propio sentido de grandeza y lo anule como lo hizo Trudeau, continúa arrojando una sombra embarazosa sobre esta presidencia.

Alberto Pereira

Escritor. Autor. Especialista en Politología.