veterano deportado

Veterano del Ejército a Punto de Ser Deportado a México Despues de dos Servicios en Afghanistán

Un ex soldado del ejército de los Estados Unidos, que cumplió servicios en Afganistán por dos ocasiones, sufriendo graves lesiones en la cabeza, está enfrentado por una orden para ser deportardo a México.

El Cabo de Primera Clase Miguel Pérez nació en México y creció en Chicago. Desafortunadamente, sufrió una lesión cerebral en su segunda misión de servicio y padece del trastorno de estrés post-traumático, dijo su familia.

Pero ahora, el ex soldado Pérez se enfrenta a ser enviado a México. Cuatro años atrás dejó el ejército, y estuvo posteriormente en prisión por un delito de drogas que provocó el proceso de deportación. El Sr. Pérez, de 38 años, era un residente permanente legal cuando se unió al ejército y dijo que pensaba que se había convertido en un ciudadano estadounidense legal cuando se alistó, pero no fue así.

Familiares, amigos y simpatizantes han instado a los tribunales a permitir que Pérez se quede  en Estados Unidos, alegando que el trastorno que padece fue uno de los causantes que le provocó la comisión del delito.

El Sr. Pérez es uno de los miles de veteranos que se enfrentan a la deportación, de acuerdo con el Proyecto en Memoria de Ashley, que fue iniciado por la madre inmigrante de una veterana fallecida en combate y una iglesia local. Dijeron que muchos se alistan en el Ejército por la promesa de la ciudadanía, y luego no se la otorgan.

“Es más americano que la mayoría de nosotros aquí, porque tomó en sus manos las armas para defender este país”, dijo su madre, Esperanza Pérez, a periodistas en la Iglesia Metodista Unida de Lincoln, en el barrio de Pilsen.

La familia del Sr. Pérez ha afirmado que el ex soldado no recibió atención médica adecuada cuando regresó a casa y se dedicó a automedicarse con drogas y alcohol.

El Chicago Tribune dijo que un juez está ponderando el caso y emitirá una respuesta por escrito en semanas. El juez de inmigración Robin Rosche, está considerando la reclamación del Sr. Pérez en virtud de la Convención de las Naciones Unidas contra la Tortura, una protección que se parece al asilo.

En virtud de esa disposición, los Estados Unidos están de acuerdo en no deportar a personas que no sean ciudadanos estadounidenses a otro país donde puedan ser torturados. El padre del soldado enfermo dijo al juez que teme por su vida si es enviado de vuelta a México.

Su abogado, Chris Bergin, dijo que Pérez y otros veteranos que han sido enviados de regreso a México son propensos a ser convertidos en blanco de delincuentes.

“Esa clase de personas son enfocadas no más entran a México como personas que pueden ayudar a las pandillas criminales y los cárteles, a través de su experiencia militar y su entrenamiento con armas. Generalmente sólo les dan dos opciones: “o bien trabajas para nosotros o te matamos”, dijo el Sr. Bergin.

La batalla de Pérez coincide en el tiempo con la emisión de una orden ejecutiva por Donald Trump, quien ordenó a su administración que acelerara la incautación y deportación de inmigrantes indocumentados. Mientras que es cierto que la Administración de Barack Obama deportó a cientos de miles, no se puede obviar que se puso la prioridad en personas con condenas por crímenes graves.