Un Fiscal General se Retira de Juicio Ante la Evidencia de Que los Republicanos Robaron Otra Elección

Justo cuando la investigación de Robert Mueller sobre Rusia está siendo denigrada con todos los recursos a disposición de los trumpistas, se ha revelado otro gran escándalo relacionado con una elección, y el Partido Republicano debería estar asustado.

NBC News informa que la oficina del fiscal general de Georgia ya no representará a los funcionarios electorales del estado debido a una demanda que involucra un servidor de computadora que fue borrado tres días después de que se entabló la demanda. El objetivo de esta demanda es eliminar la problemática tecnología de pantalla táctil de Georgia porque no deja un rastro de papel que pueda examinarse y auditarse.

El servidor analizado ya había hecho titulares en junio, después de que un experto en seguridad informática identificara un importante problema de seguridad que estuvo seis meses sin ser enmendado después de ser denunciado a las autoridades electorales, lo que significó que para los 6 millones de votantes de Georgia, los datos personales se pusieron en riesgo, así como las contraseñas importantes que dieron acceso a los archivos.

Christina Correia, la asistente del fiscal general a cargo del caso, le dijo al tribunal que su oficina se retiraría del caso. Su portavoz, Katelyn McCreary, no ofreció mucha explicación, excepto que no podía hacer comentarios “sobre asuntos pendientes“.

“Esto es un escándalo desastroso. Miren la Semana 50 – toda la información de la elección de Ossoff que tenía irregularidades fue completamente borrada”.

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Correia había declarado previamente que los datos en el servidor se borraron el 7 de julio de 2017, por los técnicos del Centro de Sistemas Electorales de la Universidad Estatal de Kennesaw. La información que se borró fue una pieza crítica para descubrir si las elecciones especiales del Congreso de Georgia habían sido afectadas por hackers, una interferencia que pudo haber afectado al demócrata Jon Ossoff y entregado las elecciones a la republicana Karen Handel.

El Secretario de Estado Brian Kemp es un republicano candidato a gobernador en el 2018, y ha negado apasionadamente que supiera que la destrucción de datos iba a suceder, o que él mismo la haya ordenado. Su oficina insistió en que los funcionarios estatales de Kennesaw habían seguido “prácticas estándar de TI” y que sus acciones “no se habían llevado a cabo para eliminar pruebas“. Sin embargo, esto parece sombrío porque la oficina de Kemp declaró originalmente que el borrado del servicio por parte de Kennesaw era imprudente.

La demandante en el caso es Marilyn Marks, la Directora Ejecutiva de la Coalición para la Gobernabilidad, y afirmó que la retirada de la oficina de Correia fue impactante, pero no inesperada. Ella dijo que Kemp había estado ocultando información. Ella dijo:

“Han habido múltiples historias contradictorias sobre cómo y cuándo se destruyó la evidencia en los servidores”.

En este momento, parece que el Partido Republicano se está ahogando en sus propios escándalos. Y ya queda claro que están dispuestos a llegar a cualquier bajeza, a cualquier fraude, con tal de ganar elecciones y preservar su poder blanco, racista y anti inmigrante.

Deberían estar muy, muy preocupados por el futuro del Partido Republicano.

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Imagen destacada via Zach Gibson/Getty Images