Trump Miente Respecto a Obama Sólo Para Hacer Ver su Viaje a Asia Más Exitoso, Pero no lo Logra

La afición de Trump por los dictadores extranjeros está bien documentada, con un lugar especial en su corazón aparentemente reservado para Vladimir Putin. Sin embargo, su admiración por los autoritarios no termina con el potentado ruso, y en el pasado, incluso ha expresado su admiración por el presidente Rodrigo Duterte de Filipinas, un hombre que ha sancionado las ejecuciones ilegales de sus propios ciudadanos por escuadrones de la muerte, ha bromeado sobre haber cometido una violación, y afirmó haber asesinado personalmente a alguien.

El presidente Obama tenía sus diferencias con Duterte más allá de las morales, que por supuesto son obvias. Obama canceló una reunión planificada con el presidente filipino después de que Duterte lo llamó “hijo de perra“. Es un hombre tosco y grosero, así que tiene sentido que se llevara tan bien con Trump. Por su parte, el actual presidente se enorgullece de su relación con el asesino Duterte y ha alardeado al respecto.

“Y como saben, estábamos teniendo muchos problemas con Filipinas. La relación con la administración anterior fue horrible, para usar una palabra agradable”, dijo Trump a los periodistas durante su reciente viaje a Filipinas, informa The Hill.

“Decir que era ‘horrible’ es decirlo suavemente. Ya sabes lo que pasó Muchos de ustedes estuvieron allí, y nunca llegaron a tierra. El avión estuvo cerca, pero no aterrizó”, dijo Trump.

Es de suponer que Trump hacía referencia a la reunión que el presidente Obama canceló después de los comentarios insultantes de Duterte, pero Obama sí visitó Filipinas varias veces antes en su mandato.

Trump tergiversó deliberadamente los hechos para que pareciera que el Air Force One de Obama nunca había aterrizado en Filipinas, lo que impugna el legado diplomático de Obama con el pérfido propósito de afirmarse como una especie de estadista magistral.

Los comentarios engañosos de Trump no son más que un patético intento de distraer la atención del hecho de que su viaje a Asia fue un completo fracaso.

No logró forjar los acuerdos comerciales bilaterales que prometió y se vio expuesto a rogarle a Vietnam que comprara más equipamiento militar estadounidense para poder presumirlo como una victoria con la esperanza de aumentar sus índices de aprobación.

Lo rechazaron, y Trump voló a casa en mascullado su derrota. No solo es un mentiroso terrible, es un negociador terrible.

Alejandro García

Investigador del Instituto de Macrotendencias Políticas. Periodista. Blogger.