Trump Acaba de Perder su Primera Gran Batalla Comercial Contra México

Entonces, ¿cuándo podremos ver todos los grandes logros prometidos?

Eso es lo que los partidarios de Trump se están preguntando en estos momentos, después de que la Organización Mundial de Comercio anunció al Presidente una rotunda derrota en una importante disputa comercial sobre las importaciones mexicanas de atún.

México presentó una denuncia ante la OMC en el 2008, acusando a Estados Unidos de aplicar ilegalmente sus leyes de “delfines seguros” para restringir el acceso del atún mexicano al mercado estadounidense. México insiste en que su atún es seguro para los delfines, y que la aplicación de esa ley equivalía a un proteccionismo sin fundamento.

La OMC selló su decisión, despejando el camino para las sanciones comerciales por un total de 163 millones de dólares al año contra la Administración Trump. Eso es lo que el organismo comercial internacional calcula que las restricciones impropias de los Estados Unidos le cuestan a México en las exportaciones de atún.

Según CNN, “el Ministerio de Economía de México dijo que tomaría inmediatamente medidas para recuperar los $ 163 millones que la OMC dijo que había perdido por las restricciones de Estados Unidos”.

¿Todavía no se cansan de tantos logros, queridos partidarios de Trump? ¿Todavía no es demasiado para ustedes?

¿No era exactamente ésa la clase de victoria fácil que Trump prometió? ¿No dijo el Presidente que contrataría a los mejores negociadores para ganar casos así? ¿No son las derrotas en la mesa de negociaciones el producto de “gente estúpida” que nos dirige?

No se trata de política exterior, ni de legislación movilizadora a través del Congreso, ni de ninguna de las otras maniobras complejas que acechan hasta a los presidentes más experimentados.

Se trata de comercio, negociación, la arena donde incluso los críticos más fervorosos de Trump reconocieron su aptitud y experiencia. Y AÚN lo único que logra es seguir engrosando su gordo trasero.

A medida que la marca de 100 días de su administración se acerca, es hora de empezar a preguntarse: Si Trump ni siquiera puede ganar en una cosa en la que es relativamente bueno, ¿cómo sus partidarios esperan que él gane en algo más complicado que el atún?