trump deporta a un dreamer

Trump Acaba de Deportar a su Primer Soñador

El Presidente Trump prometió que los “soñadores” (conocidos en inglés como “dreamers“), o sea, hijos de inmigrantes que fueron traídos a los Estados Unidos a una edad muy temprana, estarían a salvo de sus esfuerzos por deportar a millones de personas esperanzadas de nuestro país. “No deberían estar muy preocupados. Tengo un gran corazón”, dijo Trump en enero refiriéndose a ellos.

Por supuesto, mintió. El 17 de febrero, Juan Manuel Montes, de 23 años, estaba comiendo algo con su novia en Calexico, California, cuando oficiales de la Aduana y la Patrulla Fronteriza comenzaron a hacerle preguntas.

A Montes se le había concedido la protección de la deportación bajo el Acto de Acción Diferida para los llegados en la niñez (conocido como DACA), puesto que él llegó a los EEUU a la edad de nueve años, pero eso no le importó a las autoridades de deportación. Sus documentos de identificación se le habían quedado accidentalmente en el coche de un amigo, y la policía no le permitió recuperarlos, para demostrar que a él se le había permitido quedarse en el país legalmente.

Se encontró de nuevo en México tres horas después. Lo asaltaron y golpearon rápidamente. Luego volvió a escalar el muro fronterizo, tratando de llegar a casa, pero fué capturado y deportado de nuevo.

Montes es una representación perfecta de oportunidades que Estados Unidos puede ofrecer a la gente, que nunca habrían tenido en sus naciones de origen. Una lesión cerebral infantil lo dejó con serias discapacidades de aprendizaje, pero gracias a las clases públicas de educación especial él logró terminar y graduarse de la escuela secundaria en el 2013. Actualmente estaba pasando un curso para hacerse soldador en un colegio comunitario del Sur de California, y recibía pagos por recoger cosechas. Estaba a seis meses de graduarse cuando fue deportado.

Mientras que es verdad, como los furibundos Republicanos al estilo de David Frum se apuraron en señalar, que Montes tiene cuatro convicciones en su expediente, tres de ellas eran por conducir sin licencia y una de hace mucho tiempo era por robos menores en tiendas – lo cual es evidencia de haber tomado pobres decisiones, como hacen a veces los jóvenes, pero ninguna de ellos es lo suficientemente grave como para descalificarlo de la protección del DACA.

Trump puede haber prometido dejar a los soñadores tranquilos, pero la verdad es mucho más siniestra.

Lejos de Washington, la policía de deportación recién empoderada, actúa con impunidad, sabiendo que la supervisión del Departamento de Justicia será lenta – si es que llega.

El grupo de defensa de United We Dream (Juntos Soñamos) dice que al menos diez soñadores están bajo custodia federal, a pesar de su estatus protegido.

Montes puede ser el primer soñador en caer en la trampa de Trump, pero ciertamente no será el último. Él ha vivido casi toda su vida adulta en los Estados Unidos y estaba en camino a convertirse en un miembro productivo de la sociedad, gracias a las oportunidades que le dio el gran estado de California.

Es aterrador contemplar la forma en que la policía de deportación ha comenzado a cumplir sus órdenes con un entusiasmo malicioso. Es obvio que el estado de derecho está siendo abandonado por los encargados de hacerlo cumplir, y que los soñadores y sus padres son extremadamente vulnerables a que sus derechos sean violados.

Las políticas de deportación de Trump son moralmente repulsivas y un insulto a los valores en que nuestra nación ha sido fundada.

Luis Carmenate

Linguista, escritor y colaborador de varios sitios webs y blogs de actualidad.