Un Teniente Coronel Jubilado Acaba de Revelar Que McMaster Está Encubriendo a Trump

Para muchos observadores, la escena más impactante que se desarrolló durante la última escandalosa semana no fue una de las entrevistas erráticas que el presidente dio después de despedir al director del FBI, James Comey.

Tampoco fue el ver a alguno de sus colaboradores de alto perfil inclinándose hacia atrás en los programas de televisión por cable en un futil y teatral intento de defender las acciones de Trump.

Lo que a la mayoría de los expertos en las interioridades de Washington todavía los trae rascándose la cabeza es la imagen del Asesor de Seguridad Nacional H.R. McMaster saliendo del Ala Oeste de la Casa Blanca hacia un improvisado micrófono en el centro de la explanada para leer una declaración defendiendo al Presidente contra las denuncias de que reveló Inteligencia clasificada a altos funcionarios rusos dentro de la Oficina Oval.

McMaster, ex-general del ejército, es uno de los pocos miembros del gabinete de Trump que disfrutó de un amplio apoyo bipartidista tras su nombramiento. Su expediente militar es impecable, es ampliamente respetado en el Pentágono y en todo el gobierno, y fue visto como un pensador independiente y un actor que no abandonaría su ética.

Después de la tormenta causada por la renuncia forzada de su predecesor, Michael Flynn, por mentir acerca de sus reuniones con funcionarios rusos y otras relaciones con gobiernos extranjeros, el Presidente necesitó un reemplazo sólido para sofocar las llamas. El General McMaster parecía ser el elegido ideal.

Y sin embargo, allí estaba el lunes por la noche, entregando una declaración clásica de negación, cuidadosamente redactada y litigiosamente analizada, en defensa de su jefe:

“Es falsa la manera en que se informa la historia que salió esta noche … En ningún momento, en ningún momento, se discutieron las fuentes o métodos de inteligencia. El presidente no reveló ninguna operación militar que no fuera conocida públicamente … Yo estaba en la habitación. Eso no ocurrió. Gracias a todos.”

Al día siguiente, apareció en la Sala de Prensa de la Casa Blanca para ofrecer un espectáculo igualmente triste, siguiendo el guión del día anterior y contando a los periodistas:

“Es totalmente apropiado que el presidente comparta cualquier información que crea necesario para promover la seguridad del pueblo estadounidense. Eso es lo que hizo.”

Ayer, NPR entrevistó a John Nagl, un teniente coronel retirado del ejército y colega de McMaster por largo tiempo. Nagl expresó su desconcierto ante las incoherentemente débiles 48 horas del Consejero de Seguridad Nacional.

“H.R. se encuentra en una situación absolutamente imposible”, dijo a la anfitriona Rachel Martin. “Y muchos de nosotros, sus amigos, estábamos preocupados de que algo así fuera a suceder cuando él aceptó ese trabajo para esta administración”.

“Es un hombre de extraordinaria integridad y honor -dijo Nagl-. “Él ha dedicado toda su vida al servicio de nuestra gran nación. Y tiene un presidente que ha hecho claramente daño a los Estados Unidos y a nuestras relaciones con nuestros aliados alrededor del mundo revelando esta información”.

Y entonces dejó caer su más condenatoria observación:

“Creo que no está respondiendo a la pregunta que le hicieron. Y creo que lo está haciendo con pleno conocimiento del hecho de que no está diciendo toda la verdad, pero también ha tenido mucho cuidado para no mentir.”

Nagl también declaró su creencia de que McMaster sabe lo que está haciendo, y si está actuando de una manera que deja perplejos a sus amigos más cercanos y admiradores, confía en que lo hace por las razones correctas, y no simplemente para servir al presidente.

“Creo que literalmente el destino de la Tierra podría estar en las manos de H.R. McMaster en este momento. La administración está claramente en el modo de caída libre”, dijo con dureza. Y si estamos en caída libre, “H.R. McMaster es exactamente el hombre que la nación necesita tener en el centro de las cosas en la Casa Blanca para mantener todas las piezas juntas en este momento increíblemente crítico en la historia de nuestra nación”.

McMaster es el único miembro de la administración que todavía tiene credibilidad, dijo Nagl, y sabe que su reputación está sufriendo un duro golpe.

“H.R. no está absolutamente cómodo con eso”, dijo, “pero sus amigos y yo creemos que vale la pena que H.R. renuncie a parte de su merecida reputación de integridad. Puede estar un poco manchado por los bordes. Podemos conseguir que el Papa le dé una absolución, porque literalmente la suerte del mundo podría depender de su amor por el país, su juicio y su inteligencia. Su servicio en la Casa Blanca en este momento absolutamente crítico”.

En resumen, este es un buen hombre en una mala situación. Eso podría no ser suficiente para salvar a Trump, pero podría salvar nuestro país.

 

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