Los Sobornos de Trump Revelan Masiva Red de Corrupción Republicana en la Florida

La Fiscal General de Florida, Pam Bondi, está a la cabeza de quienes pretenden ganar el premio al “Fiscal Más Corrupto” de los Estados Unidos. Es un honor de dudosa distinción, reservado sólo para los más odiados funcionarios civiles que han prometido bajo juramento defender el interés público, mientras que hacen cualquier cosa menos eso.

Tiempo atrás, la despreciable Bondi se ha destacado en el otorgamiento de flagrantes favores legales a sus favoritos del “1%“, entre quienes se encuentra el Candidato presidencial republicano Donald Trump.

Bondi aceptó una donación de $25,000 de la Fundación Donald Trump tres días después de que se anunciara que la oficina de Bondi estaba revisando las quejas contra la Universidad Trump, una fraudulenta escuela que estafó millones de dólares a miles de personas.

A cambio, las personas recibieron Certificados inservibles sólo por el placer de servir a Trump. Realmente nadie, por ingenuo que fuese, se sorprendió de que Bondi haya tomado la “seguramente muy dificil” decisión de no seguir adelante con la investigación a dicha Universidad.

Ahora resulta que el soborno de la Universidad Trump era sólo la punta del iceberg, revelando un escándalo del tipo de “pago por hacerse de la vista gruesa“, que ha sido ignorado por los principales medios de comunicación. Igualmente se descubrió que en el 2014 Bondi aceptó más de $51,000 en regalos de corporaciones, que pasan por ser más o menos legales, debido a que fueron “lavados” por la Asociación de Fiscales Generales Republicanos (RAGA).

La forma en que las corporaciones operan esta estafa es donando directamente a RAGA, a la que luego orientan entregar dichos fondos a su destinatario final. En este caso, la ilustre Sra. Bondi.

Ella aceptó estancias en hoteles, comidas y viajes gratuitos por todo el mundo a reuniones y eventos no revelados, cuyas consecuencias tienen, -basadas en su belicosidad trumpista-, amplias implicaciones.

Todos los casos de Bondi, viajes y demás gastos requieren ser investigados con una gruesa lupa. La RAGA también debería ser objeto de una investigación legal que comenzase por abrir sus libros de registro. Y no simplemente por lograr pruebas superficiales, sino para que los investigadores puedan atar los cabos sueltos del sórdido expediente de Bondi.

Un área de interés específico podría ser las donaciones de un grupo de cabildeo, cuyas donaciones encontraron el camino directo a Bondi. Este grupo representaba a compañías de viajes en Internet, que estaban haciendo todo lo posible para evadir los impuestos por sus operaciones en la Florida. Mientras que Bill McCollum, quien ocupara el cargo antes de Bondi, había emprendido una acción legal contra estas compañías de viajes en un intento por lograr que pagasen sus impuestos, Bondi declinó continuar el caso de McCollum. Ciertamente, esto es sólo otra muy “oportuna” casualidad.

Una cantidad incalculable de favores y casos criminales han sido pobablemente descartados debido a la devoción de Bondi por los ídolos de la avaricia y el dinero. Esta señora es una deshonra a su oficina y su profesión, por lo que no es de extrañar que ella y Donald Trump se lleven, como se diría en algunos países de Latinoamérica, como “uña y mugre“.