Simpatizante de Trump Creyó que Él Sólo Deportaría a los “Malos”. Acaba de Recibir Terribles Noticias.

Las mentiras de Trump son un problema no sólo para los directivos de Washington y los medios de comunicación. Están teniendo un trágico efecto en las vidas de ciudadanos corrientes – incluso en las vidas de la gente que lo apoyó.

Una de estos simpatizantes es Helen Beristain. Ella le creyó a Trump cuando dijo que sólo estaba interesado en deportar criminales. Esta semana se enteró de que el Departamento de Inmigración y Aduanas (I.C.E. por sus siglas en inglés) ha deportado hacia México a su esposo, Roberto Beristain, propietario de un popular restaurante en una conservadora comunidad en el norte de Indiana.

Sabemos lo que piensas. El marido de Helen debe ser uno de los “hombres malos” que invoca Trump, un traficante de drogas, un violador, o tal vez un líder de pandillas. Pues no exactamente.

¿Cuál es su crimen, por el que es juzgado por las autoridades de deportación de Trump?  Ingresó accidentalmente a Canadá hace 17 años.

Roberto Beristain llegó a los Estados Unidos desde la Ciudad de México en 1998. Siendo un inmigrante indocumentado, encontró trabajo estable como cocinero, fundó una familia y finalmente compró el popular Eddie’s Steak Shed en Granger, Indiana. El Departamento de Inmigración y Aduanas  lo detuvo unas semanas después de que la propiedad del restaurante fuera transferida a su nombre.

En el 2000, Helen y Roberto estaban de vacaciones en Niagara Falls, Nueva York, cuando perdieron el rumbo y se encontraron conduciendo a Canadá. Debido a que Roberto era indocumentado, fue detenido en su camino de regreso a los Estados Unidos y encarcelado. Fue puesto en libertad varias semanas más tarde, bajo la condición de que saliera voluntariamente del país.

Helen estaba embarazada en ese momento, y Roberto no iba a dejarla sola. Decidió desafiar la orden y quedarse con su esposa, se esforzaría y con el tiempo obtendría el estatus legal. 17 años y 4 hijos más tarde, Roberto se convirtió en lo que el alcalde de South Bend, Indiana, llamó un “Ciudadano Modelo” en una carta abierta publicada en el Huffington Post.

Roberto aplicó y recibió todos los permisos necesarios para trabajar en este país. Como condición para sostener este frágil  status jurídico, tuvo que mantener un registro impecable en lo que a la ley se refiere y pasar los chequeos obligatorios de I.C.E. cada año.

Esos “chequeos” fueron bastante rutinarios durante los gobiernos de Bush y Obama, ya que para ambos presidentes los trabajadores inmigrantes de todas las etnias, especialmente aquellos con familias y registros criminales limpios no eran blanco de persecusión.

Helen tenía todas las razones para pensar que su esposo seguiría disfrutando de este status de baja prioridad bajo la administración de Trump. De hecho, estaba tan segura de eso que decidió votar por el bombástico multimillonario a pesar de su dura retórica contra los inmigrantes indocumentados.

En una entrevista a principios de marzo, Helen dijo que le gustaban las promesas de campaña de Trump sobre la inmigración, creyendo también que los criminales deberían ser expulsados. Ella nunca esperaba que su esposo fuera arrastrado por el fanatismo de las nuevas políticas de Trump.

[Trump] dijo que la gente buena no sería deportada, la gente buena sería controlada“, dijo ella.

Pero no ha sido así. En febrero, Roberto entró en las Oficinas del I.C.E. para su chequeo programado regularmente, pero nunca salió. Fue detenido por violar la orden de deportación del incidente del año 2000. A principios de esta semana, Helen y su familia se enteraron de que su deportación a México había sido requerida.

A pesar de las medidas tomadas por Trump en cuanto a la inmigración han afectado la unidad de su familia, Helen Beristain quiere ser optimista.  Roberto tendrá que trabajar para restablecer su estatus legal desde México – un proceso que tomará por lo menos 9 meses – y Helen y sus hijos están haciendo planes para visitarlo pronto al sur de la frontera.

Todavía no se sabe si el Presidente Trump ha emitido algún tipo de disculpas a su simpatizante por no haber sido consecuente con esa promesa.