REVELADO: Te Habían Contado Que Tillerson Llamó “Imbécil” a Trump, Pero no Cuándo ni Por Qué

La semana pasada, algunas fuentes dentro de la Casa Blanca revelaron una fisura entre el presidente Trump y su secretario de Estado, Rex Tillerson, incluyendo revelaciones de que el máximo diplomático de Estados Unidos había llamado al presidente “un jodid* imbécil” a sus espaldas.

Hoy, NBC News informó que tres funcionarios de la Casa Blanca que estaban en la sala en el momento del incidente del “imbécil” han revelado lo que llevó a Tillerson a pronunciar esas palabras tan infamamente ciertas.

Trump dijo a los Jefes de Estado Mayor Conjunto que quería multiplicar por diez el arsenal nuclear de Estados Unidos.

Según NBC News:

“Los comentarios de Trump, dijeron los funcionarios, surgieron en respuesta a una diapositiva informativa, donde se mostraba la reducción constante de las armas nucleares de Estados Unidos desde finales de los años sesenta. Trump indicó que quería una reserva más grande, no la posición inferior en esa curva que se iba inclinando hacia abajo.

… Los funcionarios le explicaron brevemente los impedimentos legales y prácticos de una acumulación nuclear y cómo la postura militar actual es más fuerte que lo que era al momento de pico máximo de acumulación”.

Afortunadamente, las mentes más sensatas fueron capaces de disuadir al presidente de participar en un plan que, según el experto nuclear Joe Cirincione, conduciría a una carrera armamentista de tres vías entre los Estados Unidos, Rusia y China. La petición de Trump rompe con décadas de la doctrina nuclear de Estados Unidos y viola los tratados internacionales de desarme, que fueron firmados por cada presidente desde Ronald Reagan.

Ese incidente siguió a una sesión respecto a la estrategia en Afganistán, que tuvo lugar un día antes, en la que los participantes dijeron que el presidente estaba tan confundido y disperso, que planearon otra reunión más pequeña con la esperanza de educarlo en asuntos claves que requiere un Comandante en Jefe.

Un asistente dijo que la sensación de todos era: “Tal vez necesitamos ralentizar un poco y explicar todo el mundo [al Presidente de los Estados Unidos]”. Fué en un momento así en el que Tillerson pronunció la que seguramente será la más recordada frase de su vida.

Ahora que sabemos lo que llevó a la declaración de Tillerson, no puede haber ninguna disputa de su validez – aunque nunca hubiese existido en la realidad. Sin embargo, esta noticia arroja nueva luz sobre cuán peligroso es este presidente y por qué es tan crucial que el Congreso demuestre el suficiente coraje para reemplazarlo de inmediato.

Alejandro García

Investigador del Instituto de Macrotendencias Políticas. Periodista. Blogger.