Reveladas las Razones de la Renuncia de la Próxima en Línea Para Supervisar la Investigación de Rusia

En medio del tumulto del personal de la Casa Blanca de la última semana, la renuncia de la Fiscal General Adjunta, Rachel Brand, casi quedó sepultada en las noticias, aunque solo sea porque no hubo acusaciones de violencia doméstica relacionadas con su partida.

Podría decirse que la salida de Brand es el más importante de los descalabros, ya que como la tercera oficial en el Departamento de Justicia, era la siguiente en la fila para supervisar la investigación sobre la colusión de la campaña Trump con Rusia, dirigida por el Fiscal Especial Robert Mueller.

Con los rumores que circulan por Washington DC sobre cómo el memorando de Nunes es un pretexto para hacer los cambios en el Departamento de Justicia que luego le permitirían a Trump despedir al Procurador General Rod Rosenstein y reemplazarlo por alguien que siguiese sus órdenes para deshacerse de Mueller, esa no es la posición más cómoda para estar en este momento.

Cuando Brand anunció la semana pasada que dejaría su trabajo para ocupar un puesto como Vicepresidenta Ejecutiva del Consejo de Gobernación y Secretaria Corporativa de Walmart, no dio ninguna razón para haber querido salir del sector público hacia la empresa privada.

Ahora, sin embargo, NBC News informa que varias fuentes cercanas a Brand dicen que su descontento en su papel en el Departamento de Justicia ha estado a punto de estallar durante meses. Su frustración con el trabajo se debe al temor de que la pongan a cargo de la supervisión de la investigación de Rusia, así como del descontento con la lentitud en llenar las múltiples vacantes dentro del Departamento.

De acuerdo con NBC:

“Ya en el otoño pasado, Brand les había expresado a sus amigos que se sentía abrumada y sin apoyo en su trabajo, especialmente porque muchos puestos clave bajo su jurisdicción todavía no estaban llenos de funcionarios permanentes confirmados por el Senado”.

“Cuatro de las 13 divisiones supervisadas por la fiscal general adjunta permanecen sin cubrir, incluida la división de derechos civiles y la división civil, durante más de un año de la administración Trump”.

Como alguien que se contenta con mantenerse fuera del foco público, Brand también les dijo a sus amigos que no le gustaba la idea de estar en el centro de una tormenta mediática de atención.

Como graduada de la Escuela de Leyes de Harvard y ex funcionaria de la Suprema Corte, Brand es, como su jefe Jeff Sessions la llamó, “abogada de abogados“. Mientras ella decía en su declaración anunciando su partida que “estoy orgullosa de lo que he podido lograr durante este tiempo aquí“, al parecer sintió que el camino a seguir en el Departamento de Justicia consistiría en un trabajo del que no tendría ocasión de jactarse.