El Republicano más Racista de la Florida Acaba de Conseguir lo Que Merece

El Republicano de la Florida Frank Artiles finalmente hizo algo maravilloso, que los demócratas, e incluso los miembros de su propio partido, pueden reconocer como especial: renunció en desgracia. El Miami New Times informa:

El Senador de Miami, Frank Artiles, desató una diatriba en contra de sus colegas legisladores a principios de esta semana, en la cual dijo que el presidente del Senado, Joe Negron, era un “coñazo”, llamó “maricas” a dos lobbistas de Tallahassee, y usó la palabra con N para referirse a seis legisladores blancos – todo esto frente a un legislador negro. A principios de esta semana, se disculpó, sólo para tratar de mantener su trabajo, mientras continuaba enviado cartas insultantes a sus colegas.

Frank Artiles es un bebé mimado del cartel de la demagogia racista y homofóbica del partido republicano de la Florida, y ha mostrado siempre un extraordinario instinto para vender sus contribuyentes a los intereses especiales de las grandes fortunas.

“Mis acciones y mi presencia en el gobierno son ahora una distracción para mis colegas”, escribió con faltas de ortografía, “y también para el proceso legislativo y los ciudadanos de nuestro gran Estado.”

Después de su renuncia, el Miami Herald reveló que Artiles había estado contratando a ex chicas de Hooters y modelos como “consultoras” para sus juntas de “recaudación de fondos” en Key West y el Kentucky Derby.

La larga lista de gastos presentada por el Comité Político de Artiles ante la División de Elecciones de la Florida, y los Veteranos por los Principios Conservadores también planteó algunas preguntas. ¿Por qué el comité contrató a una ex-Hooter “chica del calendario” y una modelo Playboy sin experiencia política como “consultoras”? ¿Los pagos estaban relacionados con un viaje al Derby de Kentucky o un torneo de pesca en Key West? ¿Por qué fueron los más de $51,000 en reembolsos a Artiles?

El legislador republicano racista ya había ganado notoriedad por múltiples razones equivocadas, habiendo tenido que confrontar informes que demuestran que estaba censurando a cientos de sus electores – y a uno de los autores de nuestro periódico, por cierto – llamándole “policía de baño” del Sunshine State.

El ex senador Artiles admitió haber bloqueado a 400 personas en sus canales de medios sociales cuando lo criticaron por apoyar una ley de discriminación de identidad de género y derechos anti-gays, lo que habría requerido que la Florida contratase policías de baño.

Como Jerry Iannelli escribe, el obituario político del fanático principal del partido republicano de la Florida ya se veía venir hace tiempo:

La vergonzosa renuncia es, francamente, no tan sorprendente para las personas que han seguido la carrera de Artiles durante más de un puñado de meses. En el pasado, le habían acusado de golpear a un chico de la universidad en Gainesville (lo que él negó); presentó un proyecto de ley que habría discriminado contra las personas transgénero y puesto en bancarrota la economía del turismo estatal; intentó etiquetar a su oponente negro (y los organizadores de Black Lives Matter) como simpatizantes del terrorismo; y aceptó miles de dólares en regalos gratis de la compañía de electricidad más poderosa del estado, antes de avanzar proyectos de ley amigables con la FPL. También había sido capturado en una cinta llamando a los orientales “hajis.”

Frank Artiles, era el republicano de la Florida a cargo del Comité del Senado que regulaba la empresa matriz de Florida Power and Light Next Era, y avanzó dos proyectos muy anti-consumo en nombre del monopolio de poder regulado por el estado, cuyas malvadas intenciones fueron reveladas en su momento.

Resulta que Next Era Energy otorgó al republicano racista ventajas corporativas en un evento de NASCAR, lo vistió con la marca del equipo de Next Era Energy y le permitió que fuese él quien dejara caer la bandera para comenzar la carrera. Si no hubieran publicado una foto de la carrera en Facebook, sus electores podrían no haberse enterado… , pero eso no fue todo.

El legislador del Partido Republicano había aceptado secretamente un viaje pagado a Disneyworld de Next Era, donde lo llevaron a un tour llamado “Bebiendo Alrededor del Mundo” para celebrar su amistad y su “eficiente” trabajo en abusar el dinero de los floridanos de a pié, quienes no tienen más alternativas que pagar.

Vergonzosamente, los colegas republicanos de Artiles no tomaron estos hechos como ofensa.

Tras el incidente racista de esta semana, Artiles emitió una gran no-disculpa en el Senado e instruyó a su abogado amenazar a sus colegas republicanos antes de que pudieran sacarlo del Senado de la Florida.

El Partido Republicano de la Florida tomó a un hombre cuyo temperamento áspero, lenguaje ofensivo e incluso adepto a defender políticas que dañan a millones de trabajadores en el estado, y le dio autoridad sobre el costo de un servicio público esencial que todos usamos: la electricidad.

El Miami Herald preguntó si el desgraciado ex senador republicano era sólo un fanático, o simplemente un estúpido matón.

Frank Artiles es ambas cosas, y estaba en ese puesto como un producto de la marca ofensiva del Partido Republicano de Florida, que se ha esmerado en ganarse los calificativos de corruptos, tolerantes para los ricos, homófobos y racistas.