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Dan Rather Afirma que el Escándalo Trump-Flynn es “Mas Grande que Watergate”

La renuncia del Consejero de Seguridad Nacional, Michael Flynn, ha provocado un diluvio de revelaciones sobre sus mentiras a la Casa Blanca y acerca de cuánto sabía la Casa Blanca sobre las conversaciones secretas de Flynn con el embajador ruso, en las que sí se discutieron las sanciones a Rusia, como acaba de confirmarse.

En momentos tan confusos como los que vivimos, es difícil ver esta imagen en toda su perspectiva, ya sea desde la óptica de la derecha o de la izquierda. Afortunadamente, tenemos periodistas como Dan Rather para ayudar a darle sentido a esta debacle.

Rather escribió en su página de Facebook un excelente ensayo sobre la renuncia de Flynn, culpando a los republicanos del Congreso por negarse a exigir de Trump y sus compinches la debida responsabilidad por tantas mentiras.

“Hasta ahora, Watergate era probablemente el mayor escándalo político de mi vida. Fue lo más cerca que llegamos a una crisis capaz de hacer tambalear nuestra estabilidad constitucional. En una escala del 1 a 10 para calificar los desastres de nuestro Gobierno, yo pondría a Watergate en un 9. En mi opinión, este escándalo con Rusia califica para un 5 o un 6, pero su intensidad aumenta progresivamente con cada hora que pasa. Mirando en retropectiva, podríamos decir incluso que es al menos tan grande como Watergate. Puede convertirse en la medida por la cual todos los futuros escándalos sean juzgados. Tiene todos los ingredientes necesarios para ello, y es además escalofriante.

Recordar Watergate es mirar hacia el final de la presidencia de Nixon. Nos llegó como una avalancha, pero durante la mayor parte del tiempo mis colegas periodistas y yo estábamos persiguiendo la historia, cuyos redobles parecían tener un cierto grado de baja intensidad. Nunca podíamos estar seguros de en qué medida llegaríamos a enterarnos de lo que realmente sucedió. Al final, la verdad surgió a la luz, y el presidente Nixon descendió a la infamia.

Esta historia de Rusia, por su parte, comenzó también como una avalancha y nadie sabe realmente hasta dónde va a llegar. Cada noticia demanda nuevas interrogantes. Todavía estamos a menos de un mes de que Trump asumiese la presidencia, y muchos se están haciendo la misma pregunta que el senador por Tennessee, Howard Baker, haciera famosa hace muchos años: “¿Qué sabía el Presidente y cuándo lo supo?“. Los reportes más recientes muestran que Trump lo sabía desde hace varias semanas.

Todos podemos recordar el discurso del General Michael Flynn en la Convención Nacional Republicana – “¡Enciérrenla!“, aullaba respecto a Hillary Clinton. Si Hillary Clinton hubiera hecho sólo una décima de lo que hizo Flynn, con seguridad ya estaría en la cárcel. Pero no se trata sólo del Sr. Flynn, ¿cuán lejos llega todo esto?

La Casa Blanca no tiene ninguna credibilidad al respecto. Su espigón de mentiras – finalmente podríamos todos estar de acuerdo en llamarle así: mentiras – hace mucho tiempo les hizo perder cualquier apariencia de credibilidad. Situación que puede ser extrapolada al Congreso Republicano, empeñado en encontrar excusas a los desmanes de la Administración Trump durante ya demasiado tiempo.

Necesitamos una investigación independiente. Rechacemos las mentiras y reclamemos de inmediato la verdad. Si un guionista se hubiera acercado a Hollywood con lo que estamos presenciando, probablemente le habrían dicho que era demasiado exagerado, incluso para un éxito veraniego de taquilla. Pero esto no es ficción. Es real y es serio. Es mortalmente grave. Merecemos respuestas y los cómplices de este escándalo necesitan sentir toda la fuerza de la justicia.”

Rather tiene toda la razón. El pueblo estadounidense merece saber hasta qué punto llega esto, y debe tener muy claro el hecho de que si potencialmente es cierto que el gobierno ruso tiene videos comprometedores del presidente Trump y una andanada de supuestos lazos financieros con los oligarcas que dirigen a la Federación Rusa está oculta en las declaraciones de impuestos que el Presidente se niega a mostrar, las consecuencias de este escándalo podrían incluso atrapar a los que están en lo más alto.