¡Qué Lástima: Parecía un Buen Tipo y Por Querer Imitar a Trump se le Volteó el País!

Cuando supimos de su ascenso a la presidencia de Francia, la mayoría de nosotros se alegró mucho. Un hombre joven, apuesto, culto y que parecía muy abierto a ideas renovadoras. Luego se enfrentó a Trump en aquel famoso apretón de manos y lo contradijo en varias ocasiones, con lo cual selló nuestras simpatías.

Sin embargo, con el paso de los meses el pueblo francés comenzó a retirarle su apoyo, proceso que hizo crisis en los últimos días, cuando pretendió aplicar un grupo de medidas que afectan a los trabajadores y a la clase media, sobre todo la rural, para compensar el déficit ocasionado por las prebendas de impuestos otorgadas a los ricos: una receta Trumpiana que los franceses no estaban dispuestos a aceptar.

A raís de los últimos disturbios en Paris y otras ciudades, el presidente Trump se lanzó a Twitter  arremetió contra el presidente de Francia, Emmanuel Macron, en una repugnante muestra de agresividad, utilizando falsa y oportunistamente las recientes protestas de los franceses por los aumentos planificados del impuesto sobre el combustible para justificar su deshonrosa decisión de retirar a Estados Unidos del tratado de París sobre el cambio climático.

El exageradamente impopular presidente francés admitió recientemente su derrota después de tres semanas de intensas y a menudo violentas protestas en todo el país, que comenzaron en respuesta a su intento de aumentar los impuestos sobre el combustible, pero se convirtió en un flujo general de frustración contra él y sus políticas, la economía estancada, sus recortes de impuestos para los ricos y sus recortes a los beneficios públicos.

Sin embargo, los tweets de Trump intentan utilizar la decisión como una excusa para reivindicar su terrible decisión de retirar a Estados Unidos del histórico acuerdo de París sobre el cambio climático, poniendo palabras falsas en boca de Macron y usando su decisión para difamar el acuerdo que Macron se ha comprometido a implementar.

Donald J. Trump: “Me alegra que mi amigo Emmanuel Macron y los manifestantes en París hayan estado de acuerdo con la conclusión a la que llegué hace dos años. El Acuerdo de París tiene fallas fatales porque aumenta el precio de la energía para los países responsables mientras blanquea a algunos de los peores contaminadores… “.

Donald J. Trump: “… en el mundo. Quiero aire limpio y agua limpia y he estado haciendo grandes progresos para mejorar el medio ambiente de los Estados Unidos. Pero los contribuyentes estadounidenses, y los trabajadores estadounidenses, no deberían pagar para limpiar la contaminación de otros países”.

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Esta burda afirmación trumpiana de que el acuerdo de París castiga a los países que son “responsables“, como los Estados Unidos, mientras que vindica a los “contaminadores” no tiene ningún sentido, considerando que Estados Unidos es el segundo mayor contaminador de carbono del mundo, con solo China por delante, y ellos sólo duplican nuestras emisiones con el cuádruple de población.

Hoy ya es sabido por todos, que nuestras corporaciones de energía ayudaron a ocultar el conocimiento del cambio climático del mundo durante décadas y que se oponen activamente a todos los esfuerzos por alejarse de los combustibles fósiles insostenibles. Estamos más alejados de un país “responsable” que lo que cualquier país podría estar.

En el poco probable caso de que Trump se hubiera molestado en hacer la investigación más básica, se habría enterado de que las escenas de quema de autos y edificios destrozados fueron en parte como respuesta a la decisión de Macron de reducir los impuestos para el 10% más rico de los franceses y para las grandes corporaciones mientras recortaba los beneficios públicos y despedía a cientos de miles de funcionarios públicos.

¿Se te hace similar esa situación con la que vivimos actualmente?

No solo fueron los aumentos de impuestos por los que la gente estaba furiosa, sino que Macron estaba tratando de vender el impuesto como una política ecológica, pero solo destinó $ 7,2 mil millones de los $ 34 mil millones de ingresos proyectados en “medidas ambientales“.

El impuesto afecta más a la población rural de clase media que a la mayoría, al apropiarse de un segmento de la poca riqueza que tienen para pagar los recortes de impuestos para los ricos y las grandes empresas. Los franceses, bastante razonablemente, creen que esto es monstruosamente injusto y no tienen miedo de salir a la calle y mostrarle a su líder cómo se sienten al respecto.

La transición a energía limpia y detener el cambio climático no será un proceso fácil ni pacífico, pero tiene que haber una mejor manera de hacerlo que esto. Macron merece perder su trabajo por intentar explotar los temores sobre el cambio climático para aplicar medidas de austeridad a los ricos, y el hecho de que que Trump lo use para tratar de excusar su propio papel para exacerbar la crisis climática es tan cínicamente oportunista que hace rechinar los dientes.