Nuevo Choque Entre Trump y Pence Llega a los Reflectores de la Nación

La decisión del vicepresidente Mike Pence de contratar a un nuevo asesor de seguridad nacional lo llevó directamente al punto de mira del presidente Trump esta semana cuando el presidente descubrió que la elección de Pence era uno de esas raros tipos de republicanosque dicen “Nunca Trump“.

Según Axios, Trump se puso muy furioso cuando descubrió que Pence quería contratar a Jon Lerner, un adjunto de la embajadora de la ONU Nikki Haley y el hombre detrás de una serie de mordaces avisos anti-Trump financiados por el Club Republicano para el Crecimiento durante las primarias. Y el hecho de que se enteró a través de una historia filtrada al Washington Post solo empeoró las cosas.

Las fuentes de la Casa Blanca le dijeron a Axios que Trump exclamó: “¿Por qué Mike haría eso?” cuando se enteró de la elección de Pence y le dijo a su jefe de personal John Kelly que hiciera desaparecer todo.

El vicepresidente estaba en un vuelo a Perú para reemplazar a Trump en la Cumbre de las Américas, de la que el presidente se excusó en el último minuto para supervisar su bombardeo no autorizado a Siria, cuando Pence supo del desagrado de su jefe por su decisión de contratación.

Cuando aterrizó en Lima, Pence llamó por teléfono a Trump para hablar con él acerca del tema.

Aunque al personal de Trump le preocupaba que a Lerner le costara dividir su atención entre Pence y Haley y no tenía suficiente experiencia real en política exterior, las propias objeciones del presidente se debieron en gran parte a cuestiones de lealtad personal. Además, el jefe de personal de Trump, Kelly, culpó al jefe de personal de Pence, Nick Ayers, por no haberle informado acerca de la historia previa de Lerner de trabajar contra el presidente.

Lo que Pence le dijo a Trump por teléfono, aparentemente fue exitoso al rescatar la nominación de Lerner. Si bien este rollo acerca de personal es el primer conflicto que se ha divulgado públicamente entre Trump y su vicepresidente de bajo perfil, el equipo de Pence descarta su significado, calificándolo como una “confusión menor” que nunca debió haber escalado hasta Trump y que podría haber sido evitada si Pence no hubiese estado viajando cuando el presidente se enfureció sobre el tema.