El “Nacionalista Blanco” Steven Miller Acaba de Sabotear el Trato de DACA con una “Emboscada”

Uno de los mayores problemas que enfrentan el presidente Trump y el Partido Republicano es la necesidad cada vez más apremiante de llegar a un acuerdo con los Demócratas sobre el programa de Acción Diferida para Llegados en la Infancia (DACA), que ha permitido que casi un millón de niños que llegó a los Estados Unidos como niños pequeños y crecieron aquí, se mantengan a salvo de los bastones y puños de los matones sádicos de la agencia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

Si no logran un acuerdo, es probable que los demócratas (que debieran hacerlo, por cierto) cierren el gobierno la próxima semana, causando otro dolor de cabeza a una administración de Trump que aún no se recupera de la humillación de los comentarios racistas del presidente.

Pero los demócratas acusan a los extremistas taimados que aconsejan al presidente, en particular a Steven Miller, supremacista blanco, de intentar deliberadamente sabotear las negociaciones, que están dirigidas por el senador Dick Durbin (demócrata por Illinois) y Lindsey Graham (republicano por Carolina del Sur).

Por ejemplo, ayer, los demócratas fueron invitados a “reunirse” con el presidente y discutir un posible acuerdo de intercambio de protección para los “Soñadores” por algo parecido a un muro fronterizo y restricciones a la inmigración legal.

Estaban muy disgustados de ver a los extremistas de línea dura Tom Cotton (R-AR), David Perdue (R-GA) y Bob Goodlatte (R-VA) esperándolos.

“Graham y Durbin esperaban tener una reunión, aparecen y hay un elenco de personajes antiinmigrantes allí. Y eso obviamente fue diseñado por Stephen Miller para tratar de acabar con el trato”, se quejó un asesor demócrata a The Hill.

Los grupos se reunieron nuevamente el viernes, pero se hizo poco progreso, según POLITICO. Los republicanos trataron de eliminar las políticas de “ciudad santuario” y otras políticas de “ejecución” que estaban fuera del límite para expandir las capacidades de ICE para perseguir, abusar y canalizar inmigrantes indocumentados hacia los centros de detención de inmigrantes con fines de lucro.

En respuesta, los demócratas tomaron el programa de diversidad de visas de la mesa, el programa que inspiró los atroces comentarios de “países de mierda” del presidente Trump. Esas declaraciones han “enfurecido” a los Demócratas de la Cámara de Representantes, que están redoblando su negativa a ampliar el alcance de las conversaciones. “Nada de progreso” fue alcanzado hoy.

Para complicar aún más el problema está la ridícula disfunción de la Casa Blanca y la nueva independencia del Departamento de Seguridad Nacional, que anunció que no estaban representando a la Casa Blanca en las conversaciones del viernes, lo que sorprendió a todos los demás presentes.

Graham y Durbin ya han llegado a un acuerdo para salvar a los Soñadores que la Casa Blanca ya ha rechazado como fuera de tiempo.

Dado que el presidente Trump apenas tiene un interés pasajero en los detalles del gobierno, los progresistas temen que los racistas de línea dura como Steven Miller tengan un control firme de la política de inmigración de la Casa Blanca, y el siempre volátil Trump podría sabotear todo por capricho.

Va a ser un camino largo y arduo antes de llegar a un acuerdo, y si no, todo el gobierno debería cerrarse. lE debemos a los 800,000 SOÑADORES luchar por ellos con uñas y dientes. Son estadounidenses tanto como cualquiera de nosotros y merecen poder vivir aquí con dignidad y seguridad.