Muy Bien Por la RESISTENCIA: Mira lo Que les Espera a los Supremacistas Blancos Mañana en Washington, D.C.

El racismo es malo para los negocios, especialmente cuando se trata de lidiar con abiertos nacionalistas blancos. Sin embargo, eso no ha impedido que las peores personas de Estados Unidos se apresten hacia Charlottesville, Virginia y Washington, DC, para otra marcha de “Unamos a la Derecha” en el aniversario de la última en Charlottesville, en la que una mujer fue asesinada por uno de estos desviados intolerantes.

Pero los restaurantes de Washington, DC están decididos a dar pelea.

Según The Hill, muchos establecimientos del DC dicen que rechazarán ofrecer servicio a la multitud que marche con los de “Unamos la Derecha”. Dan Simons, dueño de Founding Farmers, dijo lo siguiente sobre no servir a los asistentes a la marcha:

“Nuestra mentalidad es que vamos a protegernos unos a otros. Esta es nuestra ciudad Nuestra casa. Nuestra gente.

Hay ocasiones en que un invitado puede ser descortés con un empleado y se le cambia de mesero. Le hemos dicho a nuestro equipo: este no es el caso. No tienes que estar en una habitación con alguien que aboga por tu muerte y tu esclavitud”.

Simons posee tres establecimientos en la ciudad, y él no es el único que está haciendo retroceder la ola de supremacía blanca que descenderá sobre ellos todo este fin de semana. Ellen Kassoff Gray, propietaria de Equinox, expresó sentimientos similares:

“Me enorgullece estar abiertos y servir a aquellos que son respetuosos y amables. Pero como soy dueña de un restaurante judío y tengo un grupo pro-Nazi que viene a la ciudad, ¿me rehusaría a servir? Sí, lo haría.”

Alan Popovsky es otro propietario de negocio en la zona, y en lugar de unirse a la refriega y luchar contra los fanáticos ha decidido que la única comida para la que estará abierto es el brunch del domingo. No habrá cena en su negocio ese día porque él no quiere nacionalistas blancos en su restaurante.

En resumen, habrá un grupo de supremacistas blancos hambrientos y enojados que no tendrán dónde comer durante su odiosa marcha 2.0.

Es aplaudible que los dueños de estos negocios estén dispuestos a enfrentar el golpe financiero por defender lo correcto y denunciar a la supremacía blanca, tan extendida en los Estados Unidos de Donald Trump.

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Imagen destacada a través de ACRider / Flickr