Melania Baila al Mismo Son de los Trump: Si Eres Gay o Eres Negro, No Eres Hijo de Dios

La fiesta de Navidad de la Casa Blanca, que siempre fue por lo general un momento para la felicidad y la celebración comunitaria, se está convirtiendo rápidamente en un asunto feo, partidista e intolerante bajo el reinado de Donald Trump.

CNN ya ha expresado su intención de boicotear el evento debido a los reiterados ataques del presidente contra la prensa libre y la incomparable inclinación de mendacidad de su Casa Blanca.

Ahora, Pink News informa que la administración de Trump ha decidido no invitar a ni a los periodistas LGBTQ y negros a la fiesta de Navidad. Pink agrega que es la primera vez que los periodistas LGBTQ han sido excluidos de las festividades desde la administración de George W. Bush y la primera vez en dos décadas que lo han sido los reporteros negros.

The Washington Blade, una de las publicaciones LGBT más reconocidas y antiguas del mundo, fue excluida este año. Chris Johnson, el principal reportero político y corresponsal de la Casa Blanca para The Blade, dijo que se dio cuenta de que no había recibido una invitación a fines de noviembre, pero presumió que había sido un error.

Johnson envió un correo electrónico a la Casa Blanca para resolver el problema, pero fue dirigido a numerosos portavoces diferentes sin recibir una explicación.

“Es coherente con que la secretaria de prensa de la Casa Blanca no me llamara durante las reuniones informativas en la cámara”, dijo Johnson a Pink News.

Solo lo han llamado para hacerle una pregunta dos veces en más de medio año. Este año es la primera vez que no ha sido invitado a la fiesta de Navidad de la Casa Blanca en veinte años.

Parece que la intolerancia de Trump se está filtrando a través de la Primera Dama Melania Trump, quien es responsable de planear fiestas como la celebración de Navidad. Si hubiera querido que la comunidad LGBTQ estuviera representada, podría haberse asegurado de que fueran invitados.

Si a veces hemos dicho que Melania es otra víctima de los Trump, que su cara triste y su mirada sombría reflejan su sufrimiento interno, quizás estemos equivocados y ella haya decidido asumir por su propio gusto los “principios discriminatorios” de su esposo y su familia.

Su decisión de compartir su suerte con su vil esposo la convierte en un objetivo viable para las críticas en el futuro. Una época vergonzosa continua su expansión sobre la Casa Blanca.

Reynaldo Gómez Zamora

Licenciado en Ciencias Políticas. Analista e Investigador.