Malas Están las Cosas Cuando el Servicio Secreto Desacredita a Abogado del Presidente

Cuando te enteras de que el Servicio Secreto está contradiciendo a los abogados del Presidente en tiempo real, sabes que el tren está a punto de descarrilarse.

Eso es exactamente lo que pasó ayer, cuando el Servicio Secreto lanzó una declaración que rápidamente contradijo en esencia la última desesperada mentira de un abogado defensor empleado por Trump, en una entrevista en la televisión en vivo.

Jay Sekulow, el miembro más telegénico del cada vez más numeroso equipo jurídico del presidente, recorrió ayer en la mañana el circuito de las noticias del domingo para hacer lo que mejor sabe hacer: defender al presidente de cualquier manera.

En “Esta Semana con George Stephanopoulos” de ABC, le preguntaron a Sekulow sobre la naturaleza aparentemente nefasta de la reunión del verano del 2016, llevada a cabo por Donald Trump, Jr. en la Torre Trump, con los más importantes miembros del equipo de campaña y múltiples agentes del Kremlin. Su respuesta parecíó muy extraña.

“Bueno, me pregunto por qué el Servicio Secreto, si esto era tan nefasto, por qué el Servicio Secreto permitió entrar a estas personas”, dijo al presentador Jonathan Karl. “El presidente ya tenía protección del Servicio Secreto en aquel momento, y eso me plantea una buena pregunta”.

Sekulow no es la primera persona en probar este camino. Simplemente es el más “senior” de quienes lo han hecho. Sea cierto o no, podrías esperar ese tipo de excusas desesperadas viniendo de un pobre partidario de Trump que forma parte de un panel de noticias por cable con cinco otros participantes. Pero cuando se trata directamente de los abogados del Presidente, es mejor que haya algo de verdad detrás de lo que afirman.

De acuerdo con el Servicio Secreto, Jay Sekulow mintió. Según Reuters:

En una respuesta por correo electrónico a las preguntas sobre los comentarios de Sekulow, el portavoz del servicio secreto Mason Brayman dijo que el joven Trump no estaba bajo la protección del Servicio Secreto en el momento de la reunión, que incluyó al hijo de Trump y dos altos funcionarios de campaña. ‘Donald Trump, Jr. no estaba protegido por el Servicio Secreto en junio del 2016. Así que no habríamos podido investigar a nadie con quien se estuviese reuniendo en aquel momento’, se lee en el comunicado.”

Este acto de integridad por parte del Servicio Secreto poniendo la verdad por encima de cualquier lealtad política, frente a un Presidente que, sin duda, exige fidelidad, es admirable.

Y debe tranquilizar a los estadounidenses de que nuestras instituciones todavía se mantienen firmes, a pesar de todos los intentos de Trump para socavarlas.