Los Sobrevientes del Último Tiroteo Masivo Lanzan a Trump Una Advertencia Que no Podrá Ignorar

Justo la semana pasada, la sala de redacción del Capital Gazette en Annapolis, Maryland, fue atacada por un pistolero trastornado que mató a tiros a cinco personas e hirió a muchas más antes de ser detenido.

Al negarse a dejar que los intimiden y a callarse, los valientes periodistas y su personal volvieron al trabajo y publicaron un periódico al día siguiente con una impresionante cobertura del ataque en su propia sala de prensa.

Si bien parece que este fue un ataque dirigido por un individuo trastornado con una historia de obsesión con el periódico local, los editores y reporteros se negaron a descartar el papel que la constante demonización de los medios del presidente probablemente jugó para empujar al hombre al límite y dejaron en claro dónde radica la culpa de eso.

El domingo, el Capital Gazette publicó una poderosa carta agradeciendo a todos los que los habían apoyado a raíz de una tragedia inimaginable y juraron nunca olvidar las vidas que se habían perdido ese terrible día.

Desafortunadamente, hubo un aspecto más oscuro de las consecuencias que tuvo que abordarse. La carta se enfocó en destrozar a los partidarios de Trump y los lunáticos de derecha que bombardearon el periódico con amenazas aún más horribles, insultos e incluso mensajes que alentaban los asesinatos.

“Esto es lo que no olvidaremos: amenazas de muerte y correos electrónicos de personas que no conocemos celebrando nuestra pérdida, o las personas que pidieron el despido de uno de nuestros reporteros porque se enojó y maldijo en la televisión nacional después de presenciar a sus amigos recibiendo un disparo”.

Tal afirmación, por supuesto, no podía simplemente ignorar al hombre responsable de la atmósfera hostil hacia los periodistas; el hombre que acusa a los medios de mentir e inventar información falsa para mancharlo y que incita a la violencia contra los medios y los etiqueta como nuestros “enemigos” – y el Capital Gazette no tuvo miedo de lanzar al presidente unapoderosa amenaza de su propia parte:

“¡No olvidaremos que nos llaman enemigos del pueblo!”

Dice la carta, refiriéndose a los peores comentarios del presidente sobre los medios y los periodistas que han denunciado los crímenes de Trump, sus compinches y su familia en todo momento.

La carta termina con algunas palabras inspiradoras que todos podemos tomar en serio en estos tiempos oscuros.

“Mientras tanto, sigue leyendo. Acabamos de comenzar”.

En efecto. Que esa sea la advertencia que suene en los oídos de Trump, los republicanos, la Asociación Nacional del Rifle, y los partidarios del multimillonario fascista:

Esto es solo el comienzo, y vamos por ti.

Ya nos veremos en las urnas.