En la Era de Trump Todo es Posible. Mira lo Que no Sabías Que Hizo la Policía el Día de la Inauguración

El Día de la Inauguración fue un desastre con repercusiones que han estado sonando en nuestros oídos desde entonces. Ahora, todos estamos familiarizados con el creciente cuerpo de trabajo del Fiscal Especial Robert Mueller, pero no con la última demanda presentada en la época de Trump, como resultado directo de la inauguración. Y esta vez proviene de la ACLU.

Cuatro individuos alegan abusos extremos por parte de la Policía Metropolitana luego de arrestos por “culpabilidad por asociación” en el Día de la Inauguración. El fotoperiodista independiente Shay Horse, el observador legal voluntario Judah Ariel, y los manifestantes pacíficos Elizabeth Lagesse y Milo Gonzalez son los demandantes nombrados en el caso presentado en la corte del distrito del D.C el miércoles por la mañana.

Los policías del D.C. respondieron a las protestas del Día de la Inauguración con sorprendente fuerza, barriendo a manifestantes pacíficos y vigilantes legales junto con los pocos manifestantes violentos en las calles ese día.

Ellos hicieron callar a todos los miembros de la multitud, los rodearon con un cordón, controlando los movimientos de entrada y salida, los rociaron con gas pimienta y realizaron arrestos masivos, independientemente de la afiliación grupal de las personas.

El capítulo del D.C. de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) acaba de entablar una demanda contra la ciudad de Washington, D.C., el departamento de policía, el jefe de la policía y oficiales de ese departamento aún no identificados.

Los cuatro demandantes alegan que fueron agredidos sexualmente por oficiales del MPD después de su arresto el Día de la Inauguración.

Al parecer, a Horse, González y a otros tres se les ordenó que se quitaran los pantalones antes de que los oficiales les agarraran los testículos y luego le metieran un dedo en el ano mientras “otros oficiales se reían“, según la denuncia.

Horse compara la experiencia con unaa violación en la demanda presentada.

Le dijo a ThinkProgress: “Sentí que estaban usando el abuso sexual y la violación como castigo. Usaron esas tácticas para infligir dolor y sufrimiento a personas que se supone que son inocentes hasta que se demuestrase su culpabilidad. Sentí como si estuvieran tratando de quebrarnos a mí y a los demás, rompernos para que incluso si los cargos no se cumplieran, esa noche sería nuestro castigo“.

Suena como algo sacado de los “Juegos del Hambre” (The Hunger Games), pero las oscuras revelaciones sobre lo que realmente sucedió en el Día de la Inauguración en la capital continúan llegando.

Pero el uso de la violación como castigo por parte de la policía contra manifestantes inocentes en un momento en que nadie había demostrado su culpabilidad respecto a ninguna cosa, eleva la “justicia” en la era de Trump a un nuevo nivel de distopia.

Alberto Pereira

Escritor. Autor. Especialista en Politología.