La FEMA Está Fallando en los Cayos de la Florida, Pero la Preocupación de Trump es Otra

Después de los efectos devastadores del huracán Irma en los Cayos de la Florida, Lisa Yacovelle-Kronus, una residente que logró salvarse de la tormenta, habló con CNN y criticó a la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) de Trump por su inadecuada respuesta:

“Prefiero estar aquí que lejos, preguntándome qué pasó con la casa”, dice una residente de Cayo Hueso, que logró capear la tormenta.

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“FEMA no está proveyendo los alimentos que se supone, o la cantidad de comida que se requiere. Ellos trajeron algunas MREs [comidas listas para comer] – pero no fué suficiente para las 400 personas que hicieron fila durante una hora para conseguirlas”.

Mientras que Trump está ocupado pregonando la respuesta del gobierno a la tormenta – incluso antes de que llegara a tierra – la actitud  de Yacovelle-Kronus es un testimonio de lo lejos que está la dura realidad de los fastuosos mensajes de nuestro presidente.

“La Guardia Costera de los EEUU, FEMA y toda la gente valiente a nivel Federal y Estatal están listas. Se nos viene encima Irma. ¡Que Dios proteja a todos!”.

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Los intentos de Trump por enmarcar a FEMA en una luz positiva, independientemente de su capacidad real, es un esfuerzo desesperado y muy claro dirigido a evitar los mismos problemas que el ex presidente George W. Bush enfrentó en el 2005 en respuesta al huracán Katrina.

“Katrina expuso graves problemas en nuestra capacidad de respuesta en todos los niveles de gobierno en la medida en que el gobierno federal no cumplió plenamente con su trabajo de forma correcta, asumo la responsabilidad”, dijo Bush.

La respuesta del gobierno al huracán fue tan malograda que el director de FEMA, Mike Brown, se vio obligado a dimitir.

La administración  Trump sin lugar a dudas está más interesada en la transmisión de mensajes positivos que en ayudar a los necesitados.

El directo tstimonio de una residente de los Cayos de la Florida, nos revela claramente que FEMA no está haciendo su trabajo. En lugar de publicar en Twitter acerca de lo “bien” que se desempeña una agencia gubernamental bajo su mandato, la administración Trump debería preocuparse por alimentar a los desesperados estadounidenses.

De lo contrario, tal y como le sucedió a su predecesor en el 2005, Trump será el responsable.