HIPOCRESÍA SUPERLATIVA: El Paladín de “Los 10 Mandamientos” Parece Ser Que Ha Violado Más de Uno

A medida que avanza la sórdida saga de Roy Moore, el pedófilo acusado que se postula para el Senado por Alabama acaba de obtener una probadita de su propia medicina.

La historia de Roy Moore continúa desmoronándose después de las revelaciones del periódico conservador Washington Examiner que cuestionan la cronología de su relación con su esposa actual.

Los registros de divorcio obtenidos por el periódico muestran que Moore probablemente comenzó a salir con Kayla Kisor antes de que ella se divorciase de su primer marido, John Charles Heald.

Moore afirma en su best-seller de cero semanas del New York Times “Que Dios me Ayude” que conoció a Kisor en la iglesia una semana antes de Navidad, en 1984. El libro también traza importantes hitos de la relación, como “acordar salir con un pedófilo después de conocerlo en un bufete a principios de 1985”, un “pedófilo regalando un cachorro a la hija de su novia casada para el Día de San Valentín de 1985” y “declararse en bancarrota un día después de obtener una licencia de matrimonio con su segundo esposo pedófilo en diciembre de 1985”.

Nada de esto concuerda con el seguimiento de los registros judiciales que muestran que Kisor solo solicitó el divorcio el 28 de diciembre de 1984, semanas después de su primer encuentro con Moore en la iglesia, y que el registro de ese divorcio fue finalizado el 19 de abril de 1985. Eso fue mucho después de que Moore entregó ese cachorro del V-Day a la hija de Kisor.

Las tácticas del Washington Examiner son atrevidas porque son exactamente las mismas que usa la Campaña de Moore para desacreditar a las muchas acusadoras de Roy. Espulgar el más minucioso de los detalles de la historia de una acusadora es un favorito de Moore. Ahora resultó que lo “espulgaron” a él y su actual esposa.

La campaña de Moore ha combatido ferozmente las acusaciones de pedofilia cuestionando todo, desde la ubicación de un contenedor de basura donde Moore pudo haber agredido sexualmente a una camarera, hasta si una niña de 14 años realmente podría caminar una milla completa para encontrarse con Moore de 30, y no se ha limitado en llamarlas “criminales“.

Esta vez, sin embargo, no es solo el testimonio de “el Dijo / Ell dijo”. Estos son documentos judiciales exactos que pueden ser contrastados con las propias palabras de Roy Moore publicadas en un libro con su nombre.

Buena suerte tratando de escabullirte de esta, Sr. Moore.

Luis Carmenate

Linguista, escritor y colaborador de varios sitios webs y blogs de actualidad.