Hillary Condena el Supremacismo Blanco en Franca Demostración de lo que Trump Carece

Una persona murió. Una joven vida humana ha sido truncada. Un ser humano que no pudo cumplir sus sueños, y otros 19 que resultaron heridos, es el saldo del violento giro que tomó la manifestación de supremacistas blancos que comenzó anteanoche en Charlottesville, Virginia.

El presidente Trump no hizo ninguna alusión pública de la violencia hasta ya entrada la tarde, cuando en un par de tweets hizo una vaga mención de las atrocidades, pero sin condenar a los perpetradores directos o las llamas del racismo que él mismo ha inflamado. A las 3:00 pm, la única mención específica que hizo a los eventos fue un tweet donde decía “Yo estoy en Bedminster…, -pero lo de Charlottesville es triste!”.

No Donald, no es sólo triste. Es inconcebible. Es atroz. Es anti estadounidense y está desfasado en el tiempo por ya casi 100 años. Es una agresión a la democracia estadounidense, a nuestros valores, a nuestra dignidad y nuestras conquistas. Y lo menos que podríamos esperar de nuestro Presidente, es que llamase las cosas por su nombre.

En marcado contraste con la cobardía de Trump, Hillary Clinton tuiteó un mensaje reflexivo y profundo. Ella demostró compasión y fuerza, señalando la abdicación vergonzosa de Trump de sus responsabilidades ante el público americano, pero refrenándose de ataques directos que pudiesen inflamar más los ánimos divisionistas.

Esta es una muestra del liderazgo que falta en la Casa Blanca desde el 20 de enero. Gracias Hillary Clinton por estar entre los líderes que continúan brindando la gracia y la fuerza que nuestro país necesita tan desesperadamente.

A continuación verás la traducción y más abajo los tweets originales de quien, si hubiese sido nuestra Presidente, jamás hubiese permitido la resurrección de lo peor de América:

“Mi corazón está hoy en Charlottesville, y con cada uno que hayan hecho sentir inseguro en su propio país”.

“Pero el incidente de odio que nos trae hoy aquí es tan real y digno de ser condenado, como el supremacismo blanco en nuestras calles”.

“Cada minuto en que permitimos que esto persista a través del estímulo tácito o la inacción es una desgracia, y corroe nuestros valores”.

“Ahora es el momento en que los líderes deben ser fuertes en sus palabras y creíbles en sus acciones”.

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Gracias Hillary. Eso es tener valor. Eso es hablar claro. Eso es lo que diría un VERDADERO PRESIDENTE de los Estados Unidos y no lo que dijo la porquería que hoy ocupa el cargo.