Ganadores del Pulitzer Acaban de Exponer Esquema de Lavado de Dinero de los Trumps

Uno de los pocos aportes relativos de la victoria electoral de Donald Trump ha sido un creciente escrutinio y la exposición de las formas en que nuestros sistemas económicos se manipulan a favor de los ricos.

En particular, las investigaciones sobre las finanzas de Donald Trump han revelado cómo las reglas del juego inmobiliario están específicamente diseñadas para facilitar la concentración de riqueza en las familias de los ricos y evitar que cualquiera de sus cuestionablemente obtenidas ganancias vaya hacia cualquier cosa que pueda beneficiar a nadie más que a ellos mismos.

Los investigadores ganadores del Premio Pulitzer de ProPublica han descubierto cómo Trump abierta y legalmente lava su riqueza hacia sus hijos sin pagar ningún impuesto sobre ella.

En abril del 2016, Eric Trump compró dos condominios en el edificio Trump Parc East de Nueva York por $350,000 dólares cada uno, pero sólo dos meses antes, los apartamentos fueron valorados en unos $800,000 dólares.

Por lo general, cuando se venden bienes raíces por menos de su valor, uno tiene que pagar enormes “impuestos de regalo” en la diferencia – pero no si usted es un desarrollador de bienes raíces. Parece que Trump simplemente no pagó impuestos, como lo señaló ProPublica:

“Pero otros impuestos pagados en la transacción sugieren que los impuestos de regalo no fueron pagados. Trump pagó un total de $13,000 en impuestos de transferencia de ciudad y estado, según muestran los registros de propiedades de la Ciudad de Nueva York. Esos impuestos de transferencia, según una portavoz del Departamento de Finanzas de la ciudad, no suelen pagarse cuando se trata de “regalos de buena fe”.

Eric Trump ahora puede volver a vender esos apartamentos con un beneficio enorme, y dada la larga historia de la familia Trump evadiendo los pagos de su justa parte de impuestos, ninguna de esas ganancias “encontrará su camino” hacia el resto de la sociedad estadounidense. Otro truco más. Otra trampa más para ser más ricos.

En lugar de ser utilizado para reparar carreteras o financiar escuelas públicas o para cualquier tipo de uso socialmente productivo, será atesorado en las cuentas bancarias de Trump, sólo para ser retirado cuando se requiera poner una placa de oro en uno de sus carritos de golf, o comprar a sus nietos la admisión a Harvard, o lo que sea en que el ultra millonario decida desperdiciar sus obscenos fondos.

Esto es sólo un pequeño vistazo al elaborado sistema de las lagunas fiscales y turbios, pero “legales” trucos que permiten a los ricos a seguir concentrando sus ganancias en sus propias familias y esquivar los impuestos, mientras que Hacienda (o el IRS como se le llama en inglés) continúa recabando cada níquel y centavo del trabajador estadounidense que lucha por poner comida sobre la mesa.

Alberto Pereira

Escritor. Autor. Especialista en Politología.