Fuego en Washington: Carta a Putin genera Enorme Controversia. ¿Quién Miente y Quién Dice la Verdad?

El senador Rand Paul de Kentucky causó sorpresa en todo el país cuando se anunció que volaría a Moscú esta semana para reunirse con los legisladores rusos, pero provocó exclamaciones de aún mayor asombro cuando se reveló que tenía otro trabajo que hacer mientras andaba por Rusia.

Entre sus reuniones con los senadores rusos y el ex líder soviético Mikhail Gorbachev, el senador Paul encontró tiempo para ir al Kremlin y entregar una carta del presidente Trump al equipo del dictador ruso Vladimir Putin.

“Tuve el honor de entregar una carta del presidente Trump a la administración del presidente Vladimir Putin. La carta hizo hincapié en la importancia de una mayor participación en diversas áreas, incluida la lucha contra el terrorismo, la mejora del diálogo legislativo y la reanudación de los intercambios culturales.”

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Usar un mensajero amistoso en lugar de pasar por los canales habituales del Departamento de Estado es bastante extraño por sí mismo, pero la historia se volvió aún más extraña cuando la Casa Blanca salió y contradijo a Paul, anunciando que la carta fue solicitada por Paul para llevarla a Putin, en un esfuerzo aparente por distorsionar la narrativa y colocar la responsabilidad de la sospecha pública sobre Paul y no sobre Trump.

“Extraña declaración de la Casa Blanca sobre la carta que Rand le dio a Putin

“A petición del Senador Paul, el Presidente Trump proporcionó una carta de presentación. En la carta, el presidente mencionó temas de interés que el senador Paul quería discutir con el presidente Putin”.

“Rand, esta mañana, hizo parecer que estaba entregando una carta a Putin que Trump quería entregar. Ahora, la Casa Blanca está diciendo que Paul le pidió a Trump que escribiera la carta y básicamente determinó lo que contenía.

Estoy confundido”.

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Rand Paul se ha convertido en uno de los defensores más fuertes de Trump y Rusia en Washington, alabando los esfuerzos para establecer relaciones positivas y descartando las acusaciones confirmadas de piratería de las elecciones por parte de los rusos durante las elecciones del 2016.

El presidente Trump ha estado recientemente en brasas calientes por su relación inusualmente acogedora con Vladimir Putin.

Su desvergonzada negativa a desafiar al presidente ruso respecto a la campaña de guerra cibernética que perpetró su nación durante las elecciones del 2016 durante la cumbre de Helsinki, sus constantes esfuerzos por invitar a Putin a la Casa Blanca y su negativa a tomar en serio los intentos rusos de hackear candidatos demócratas en las próximas elecciones de mitad de período del 2018, han reforzado la creencia generalizada de que se coludió con los rusos para inclinar las elecciones del 2016 a su favor, o que los rusos lo chantajean con una cinta escandalosa.

Este desarrollo inesperado seguramente arrojará combustible sobre ese fuego. Teniendo en cuenta el largo historial de mentiras descaradas que provienen de los canales oficiales de la Casa Blanca, no podemos aceptar la explicación del Presidente al pie de la letra.

La decisión de ignorar los canales diplomáticos habituales e insistir en una carta entregada a la gente de Putin se hace aún más sospechosa por sus historias contradictorias, y el pueblo estadounidense merece saber qué pasó realmente en Rusia.