Expertos Legales Encuentran Bases no Sólo Para Que Kavanaugh no Vaya al Supremo, Sino Para Sacarlo de Juez

El nominado a la Corte Suprema Brett Kavanaugh se tambalea, golpeado por numerosas acusaciones de conducta sexual que con razón han golpeado absolutamente su reputación antes de que incluso se haya votado su confirmación.

Si los republicanos optan por ignorar la creciente oposición pública a su nombramiento y lo aprueban de todos modos, infligirán graves daños al poder judicial, que se parecerá mucho menos a una institución imparcial y legítima con Brett Kavanaugh al servicio de la misma.

Su patético y sollozante testimonio ante el Comité Judicial del Senado solo fue aún más descalificador, ya que entre gritos acerca de lo mucho que le gustan las cervezas, reveló como un enemigo acérrimo partidario del Partido Demócrata y una mente de inclinación conspirativa, lo cual arroja muchas dudas sobre las decisiones que pudiese tomar.

Ayer, se reveló que una amiga mutua de Kavanaugh y Deborah Ramírez, la mujer que lo ha acusado de haberle restregado su miembro masculino en la cara en una fiesta, está en posesión de mensajes de texto que podrían demostrar que el candidato cometió perjurio.

Él afirmó ante el Comité Judicial del Senado que se enteró por primera vez de las acusaciones de Ramírez en el artículo del New Yorker que introdujo la historia al mundo. Sin embargo, se dice que los mensajes de texto ahora revelados prueban que Kavanaugh y su equipo estaban en contacto secreto con ex compañeros de clase, intentando desacreditar y refutar las acusaciones de Ramírez antes de que se publicara el artículo del New Yorker.

Ahora, los expertos legales se están enfocando en otro delito, no relacionado con el perjurio. Según Law & Crime, numerosos especialistas legales, abogados y expertos señalan que los intentos clandestinos de refutar los reclamos de Ramírez podrían constituir una manipulación de testigos por parte de Kavanaugh y su equipo, un crimen considerado como muy grave.

Si resulta que Kavanaugh de hecho manipuló a los testigos, no solo será suficiente para bloquear su ascenso a la Corte Suprema, sino que necesitará ser investigado, y posiblemente expulsado de su actual papel de Juez.

No hay excusa para este tipo de comportamiento criminal, especialmente por parte de alguien encargado de defender e interpretar la ley.

Debemos recordar que el gran delito que los republicanos enarbolaron contra Bill Clinton no fue el haber sostenido una relación extra matrimonial, sino haber mentido al respecto. Una mentira nunca se justifica, pero en el caso del ex presidente, al menos podías alegar que tuvo una relación consensuada, no un intento de violación o de abuso y que además de eso no quería dañar la relación y la reputación de su esposa.

Tal vez vale la pena también mencionar que el ex gerente de campaña de Trump, Paul Manafort, también fue acusado de falsificación de testigos, lo que demuestra una vez más que este presidente se rodea constantemente de personas de bajo calibre.