Estruendosa Victoria de los Demócratas en el Estado de Washington Sobre los Derechos de los Votantes

Mientras los republicanos en todo el país están tratando de suprimir los derechos de voto a través de manipulaciones, leyes restrictivas de identificación de votantes, reclamos de fraude electoral y trucos sucios, como diseminar información falsa y cerrar lugares de votación, el estado de Washington acaba de anotar una victoria en nombre de la libertad y elecciones justas

En una rara sesión de sábado, el Senado del estado de Washington aprobó rotundamente una legislación que establece el registro automático de votantes para los ciudadanos del estado que registran o renuevan sus licencias de conducir o usan otros servicios estatales que requieren de una identificación.

Si bien la legislación fue aprobada en una votación bipartidista con nueve republicanos uniéndose a todos los demócratas en su apoyo, fue patrocinada por el senador Sam Hunt (D-Olympia), y los senadores demócratas de Washington tuitearon su declaración sobre el proyecto de ley para celebrar su aprobación.

“Senador Hunt: “Votar es un derecho, no un privilegio. Debemos hacer que la votación sea lo más fácil posible para cada ciudadano en Washington y eso comienza con el registro. Ahora tenemos la tecnología para hacerlo sin interrupciones, entonces ¿por qué no?”.

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Dado que el registro de votantes en Washington ha disminuido significativamente en los últimos años, se espera que la simplicidad del registro automático de votantes aumentará no solo el registro de votantes, sino también la participación. En 1972, Washington tenía el 85.6% de su población en edad de votar registrada, pero en el 2016 bajó al 76.8%.

Con Washington uniéndose a California y Oregon en el registro automático de votantes, toda la costa oeste de los EE. UU. ahora ha avanzado la causa de la verdadera democracia representacional en sus estados, siempre y cuando sus ciudadanos decidan ejercer sus derechos.

Mientras tanto, los estados del sur y el medio oeste van en la dirección opuesta, promulgando leyes de votación cada vez más restrictivas con el pretexto de detener el fraude electoral inexistente, leyes que dificultan que las minorías y los empobrecidos expresen sus opiniones políticas y ayudar a los republicanos que controlan esos gobiernos estatales a permanecer en el poder, aunque a través de un proceso electoral completamente defectuoso.

Con la administración de Trump haciendo todo lo posible para negar la piratería rusa de los sistemas de votación de nuestros estados, que ha sido confirmada por nuestras agencias de inteligencia, tenemos suficientes problemas para garantizar que nuestras elecciones sean veraderamente libres.

Es bueno saber que al menos un estado más se ha comprometido a expandir al electorado a su máximo potencial en lugar de intentar socavar la esencia de la democracia.