En la Era Trump Hasta los Funerales se Han Convertido en Zona de Guerra. No te Pierdas el Video

Los servicios fúnebres para el difunto presidente George H.W. Bush se llevaron a cabo hoy y, como es costumbre con el fallecimiento de un ex comandante en jefe, todos los ex presidentes vivos y el actual ocupante de la Oficina Oval fueron invitados a asistir.

Dada la animosidad desnuda que Donald Trump ha mostrado hacia sus predecesores y el comprensible disgusto que sienten hacia él, muchos pensaron que era probable que hubiese algún tipo de encuentro incómodo. Pues bien, lo hubo y fue captado en video.

Trump y la primera dama Melania fueron las últimas parejas presidenciales en llegar al funeral. Ocuparon sus asientos en la primera fila junto a los demás, con Melania sentada junto al ex presidente Obama y Trump tomando el asiento más cercano al pasillo, quizás para que no tuviera a nadie más sentado al lado que su infortunada o cómplice esposa.

Los Trump y los Obamas se estrecharon brevemente las manos, y tanto Michelle como Barack se se mostraron gentilmente por respeto a la ceremonia.

Melania Trump luego estrechó la mano del ex presidente Clinton y la ex secretaria de Estado Clinton asintió educadamente con la cabeza. Los Clinton y Donald Trump se negaron a interactuar o a reconocerse mutuamente. Fue un momento increíblemente incómodo que demostró que incluso en los funerales estatales, generalmente solemnes, los eventos no partidistas pueden verse afectados negativamente por nuestro líder actual.

Después de saludar a Melania, Hillary Clinton se volvió y miró de frente, visiblemente furiosa, comprensiblemente disgustada por compartir la compañía de un hombre que continúa vilificándola para distraernos de sus propios fracasos como presidente y que la ha llamado a encarcelarla.

El ex presidente Jimmy Carter pareció saludar a Melania Trump, pero no parecía querer saludar directamente al presidente Trump. Poco después, él le dio a Donald Trump una larga mirada en la forma en que uno podría mirar a un parásito que se ha deslizado, inoportuno en su casa.

Una fila detrás, el conservador y ex vicepresidente Dick Cheney le dio a los Trump varias miradas que eran en su mayoría ilegibles más allá del hecho de que claramente no había aprobación en sus ojos. El hecho de que a Cheney, uno de los estadistas más desastrosos y destructivos de la historia de Estados Unidos, no le guste el líder de su propio partido es un signo inquietante de cuán anormal es nuestro clima político en este momento.

Si recuerdas otros sucesos similares, donde por motivos solemnes se encontraban los expresidentes y el mandatario actual, no obstante la rivalidad de los partidos o los duros enfrentamientos que hubiesen tenido en la carrera presidencial, se mostraban cordiales entre ellos. Eso era como algo muy “americano“. Hasta que llegó Trump.

En general, el hecho de que hubiesen participado los Trump fue un momento claramente incómodo que cristalizó perfectamente en lo que se ha convertido Donald Trump: en un paria detestado por casi todos. Cuando finalmente llegue el día de su funeral, francamente sería impactante ver si otros presidentes asistirán.

The Washington Post: “El presidente Trump y la primera dama Melania Trump llegaron al funeral del ex presidente George H. W. Bush”.
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