El Vice en Candela: Nuevo Libro Revela Cómo su Mujer lo Castigó Por Apoyar a Trump

El vicepresidente Mike Pence parece contento de esperar en las sombras mientras Donald Trump desgarra nuestra democracia desde sus raíces, presumiblemente con la esperanza de que cuando el actual presidente inevitablemente reviente y el polvo se asiente, él quede allí listo para ascender a la más alta oficina del país.

Es un hombre profundamente cínico que sería capaz de cobardía tan calculada, pero el coraje es una virtud que el Partido Republicano ya no reconoce.

Mientras Pence y su esposa la Segunda Dama Karen Pence continúan apoyando a Trump vocalmente a veces y más frecuentemente simplemente eligiendo no hablar en contra de él, parece que tienen muy poco amor por el hombre que los arrastró al poder. También parece que su alianza con el depredador sexual declarado no ha fortalecido exactamente el matrimonio entre los dos Pences profundamente religiosos (o supuestamente).

Según un extracto del próximo libro de Michael Lewis The Fifth Risk (El Quinto Riesgo), obtenido por The Guardian, Karen Pence rechazó un beso de su marido después de que se anunciara la victoria de Trump en la noche de las elecciones. Claramente, ella había estado esperando que el circo del equipo Trump, con ella y Mike Pence en el núcleo, terminara con una victoria de Hillary Clinton.

Las primeras palabras que le dirigió después de descubrir que pronto sería la segunda persona más poderosa del país parecen haber estado llenas de amargura.

“Ya tienes lo que querías Mike. Ahora déjame en paz”, dijo.

Karen Prence luego se negó a saludar a Trump, quien estaba fascinado con la televisión. Lewis lo describe como “un hombre con un par de dos cuyo engaño tuvo suerte“. Su discurso de aceptación no había sido preparado porque nadie esperaba que él ganara.

Lo que Lewis describe es un círculo interno que quedó anonadado por su propia victoria electoral. La reacción inmediata y negativa de Karen Pence a las noticias muestra que muchos de ellos secretamente esperaban su propia derrota. En cambio, tomaron las riendas del gobierno y nos condujeron colectivamente hacia un acantilado.

Daniel W. Drezner: “Este es el párrafo de Michael Lewis”, escribió refiriéndose al segmento del libro donde se narra la anécdota de arriba.

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