El Moribundo Senador Hizo Sonar las Alarmas Sobre la Próxima Reunión Entre Trump y Putin

El mundo está esperando nerviosamente la inminente reunión del presidente Trump con el hombre que ayudó a ganar su elección, el dictador ruso Vladimir Putin, que tendrá lugar en Helsinki el lunes, supuestamente para que Trump pueda pasar el fin de semana jugando al golf en su resort escocés.

En los últimos días, el presidente Trump ha hecho todo lo posible por ofender a nuestros aliados de la OTAN y ha abierto una brecha en nuestras relaciones internacionales, su decidida campaña de alienación acentuada por su inexplicable decisión de conceder una entrevista exclusiva al periódico británico The Sun en la cual atacó burdamente a la primer ministro Theresa May solo horas antes de que los dos se encontraran.

La disolución de la OTAN y la interrupción del equilibrio de poder occidental ha sido un objetivo de la política exterior de Rusia desde hace décadas, y parece que finalmente han encontrado la manera de hacerlo realidad.

Si bien Trump ha negado con vehemencia que Rusia lo ayudó a ganar las elecciones o que los servicios de inteligencia rusos lo chantajean con una cinta de orine, sus acciones dicen lo contrario. Trump constantemente se esfuerza por defender a Putin y Rusia en todo momento mientras provoca conflictos inexplicables e innecesarios con nuestros aliados.

Es por eso que muchas personas están muy preocupadas por la próxima reunión con Putin, y no solo porque el poco cerebro del presidente parece estar cada vez peor.

El senador John McCain (republicano por Arizona) se levantó de su lecho de enfermo para hacer sonar las alarmas sobre la próxima reunión y exigió que Trump prometiera enfrentarse al presidente ruso o cancelara la reunión por completo.

“El presidente Trump debe estar dispuesto a confrontar a Putin desde una posición de fortaleza y demostrar que habrá un precio serio que pagar por su continua agresión hacia los Estados Unidos y las democracias de todo el mundo. Si el presidente Trump no está preparado para responsabilizar a Putin, la cumbre en Helsinki no debería tener lugar”.

Mientras que John McCain está equivocado sobre casi todo, él enarbola un muy buen punto aquí. Si el presidente no está dispuesto a exigir responsabilidad a su homólogo ruso por la extensa campaña de guerra cibernética contra nuestros partidos políticos y nuestra infraestructura electoral, entonces ciertamente no debemos confiar en que pueda estar solo en una habitación con él.