El Mismo Día de su Confirmación Aparece Otro Bochornoso Incidente Que lo Descalifica Para el Supremo

La legitimidad de la Corte Suprema de los Estados Unidos acaba de recibir un asombroso golpe con la confirmación y el juramento del asaltante sexual Brett Kavanaugh. Millones de estadounidenses ahora ven a la institución antes venerable como el nuevo patio de recreo de un violador que intenta mentir y verán todas las decisiones futuras dictadas por ella a través de ese solo lente.

Hubo numerosas razones para oponerse a la confirmación de Kavanaugh, desde su desquiculada actuación parcial ante el Comité Judicial del Senado hasta las numerosas acusaciones de conducta sexual inapropiada que se le presentaron, y las historias condenatorias contadas por ex compañeros de clase que lo pintaban como un borracho odioso y violento.

Ahora, ha surgido una historia impactante que atestigua esta última caracterización y aclara aún más que Kavanaugh no debería ser juez no del Supremos, sino de ninguna línea.

El Wall Street Journal informa que el FBI recibió miles de opiniones sobre Kavanaugh por parte de personas interesadas, incluida una declaración notariada del propietario de un camión que afirma que en 1986, en New Haven, Connecticut, un estudiante universitario borracho rompió la “caja negra de carga” en la parte trasera de su Ford Courier. El dueño se enfrentó al alumno.

“Le grité de nuevo a la persona y me di cuenta de que era Brett Kavanaugh”, afirmó el conductor del camión en su declaración.

El propietario agrega que el futuro juez de la Corte Suprema estaba “incontrolablemente, incoherentemente borracho“, una descripción acorde con el tipo de comportamiento autodestructivo de consumo de alcohol que algunos de sus acusadores y ex compañeros también han atribuido a Kavanaugh.

El propietario del camión afirma que cuando Kavanaugh estaba “tan borracho“, se sabía que se volvería “beligerante, ofensivo y hasta posiblemente criminal“.

Argie O’Neal, quien asistió a Yale junto con Kavanaugh en el momento de la supuesta destrucción de la propiedad, afirma que era amigo del propietario anónimo del camión y que Kavanaugh le había “robado” su Ford Courier.

Kavanaugh supuestamente se negó a pagar por el daño cuando se enfrentó a él en una reunión de la sociedad secreta Verdad y Coraje y actualmente niega que el incidente haya ocurrido.

Claramente, este es un hombre que no está capacitado para presidir nuestro sistema legal. Los republicanos nos lo han impuesto, y se les debe obligar a pagar correspondientemente en las urnas el próximo noviembre.