El Junior Ataca a Importante Revista, Pero Sólo Logra Demostrar Que Está al Borde de un Ataque de Nervios

El hijo del presidente, Donald Trump Jr., comenzó a pelearse públicamente con la revista Vanity Fair hoy, visitando las redes sociales para lanzar basura a la revista por informar que él le había dicho a la gente que le preocupaba que su padre no estuviera durmiendo, completamente consumido por su necesidad para encontrar a los traidores que le rodean.

Gabriel Sherman de Vanity Fair ha estado detallando el descenso del presidente a la angustia paranoica desde que un miembro de su administración publicó un artículo de opinión anónimo en el New York Times que expone la disfunción y el tribalismo que ocurre detrás de escena.

El presidente se ha obsesionado con descubrir al autor del artículo de opinión. Dentro de la Casa Blanca, el presidente está más aislado y enojado que nunca, ya que su personal ha llegado casi al punto de guerra civil por sospechas y acusaciones de filtración. “Esto es un pandemonio. Literalmente no está hablando con nadie. Ha cancelado las reuniones y está llamando por teléfono a sus amigos“, reveló una fuente a Sherman.

Por eso Don Jr. está preocupado porque su padre no duerme, lo que aumenta la inestabilidad y la volatilidad emocional de un hombre conocido por su completa falta de control de impulsos o filtro verbal.

Pero Don Jr., aterrorizado de que sus comentarios detrás de las espaldas de su padre pudieran provocar la ira de papá, se llegó a Twitter a atacar a Vanity Fair y a su reportera de la manera más triste: influencia desmedida.

Donald Trump Jr.: “Qué broma es esta, ¿ustedes piensan que yo estoy preocupado porque mi padre no está durmiendo? Yo nunca he estado y nunca estaré preocupado al respecto. ¡Dejen de hablar tanta porquería!”

Todo su tweet apesta a desesperación. El uso excesivo de los emoji es uno de los mayores indicadores de que Don Jr. está muy molesto, como lo demuestra también su acusación de que están fabricando los hechos.

Pero es la decisión de avergonzar a una revista impresa por tener un bajo compromiso en Twitter lo que realmente da en el blanco acerca de cuán desesperadamente Trump Jr. se aferra a las pajas para tratar de desacreditar los informes de Sherman.

Vanity Fair imprime alrededor de 1,2 millones de copias de su revista al mes y llega a otros tres millones de personas en su página de Facebook. Twitter no es su principal método de circulación, y todos los tweets del mundo al estilo de “No estoy molesto, en realidad, me estoy riéndo” no van a impedir que la nación lea sobre cómo la administración Trump se está colapsando desde adentro. .

Puedes leer el último artículo de Gabriel Sherman aquí.