DULCE VENGANZA: Trump Prohibió a los Reporteros en su Encuentro con Líderes Mundiales, Pero…

Trump ha convertido el odio por la prensa libre en una de las piedras angulares de su administración. Él califica cada historia poco halagüeña como “noticias falsas” y regularmente insulta, regaña e ignora a los periodistas. No es nada menos que una guerra total contra la verdad.

Teniendo en cuenta el comportamiento de Trump, siempre es bueno ver que hay un periodista que encuentra la forma de “golpear” al presidente, de pagarle con la misma moneda, incluso si se trata de una modesta incursión en el territorio anaranjado.

Doug Mills, fotógrafo del New York Times, ha estado viajando con Trump durante su viaje a Asia y está frustrado con el acceso mínimo que la Casa Blanca le ha brindado a la prensa, informa el Washington Post.

El viernes, tuiteó un mensaje muy irónico con una foto totalmente oscura, llamando la atención sobre el hecho de que no se le había permitido tomar las fotos de la asistencia de Trump a la cumbre de la APEC.

“Así es como luce nuestra foto cubriendo la Cumbre de la APEC en Da Nang, Vietnam. En blanco. No permitieron cobertura de los fotógrafos acompañando el Cuerpo de Prensa de la Casa Blanca”.

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Anoche, en lo que fue claramente un acto de venganza de buen carácter, Mills tuiteó una foto absurda de Trump en la cumbre de la ASEAN. Se ve al presidente haciendo muecas como un niño y apretando las manos de los líderes mundiales a cada lado de él.

Es una fotografía claramente no presidencial, y parece que Mills optó por publicar esta foto en lugar de otra imagen más satisfactoria, como merecida recompensa por el “apagón” a los medios el viernes.

“Donald Trump se une a otros líderes en un apretón de manos con el Presidente Rodrigo Duterte, a la derecha, durante la ceremonia de apertura de la 31va Cumbre de la ASEAN”.

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Si bien no es un escándalo, la fotografía muestra una vez más cuán grosero e indigno es nuestro líder actual.

Uno no puede evitar extrañar los años de Obama, cuando el presidente estadounidense era un hombre inteligente y seguro con mucha clase, no un niño demasiado grande con unas pelusas rubias mal peinadas y un insufrible bronceado.