Demócratas y Progresistas Tenemos la Culpa de lo que Está Pasando en el País. Obama y Hillary Incluidos

Hoy conocimos la noticia de que el Senador Demócrata Al Franken va a renunciar a su puesto en el Congreso debido a las alegaciones en su contra por conducta sexual inapropiada, lo cual o bien niega, o bien dice recordar que sucedió de una manera diferente.

No vamos a entrar aquí en lo que fué, o no fue, o lo que pudo ser en el caso de Al Franken, pues eso no es lo que nos ocupa ahora y si se lleva a cabo la investigación que él mismo solicitó, llegaremos entonces a un veredicto más cercano a la verdad de cualquier cosa que podamos decir ahora.

El verdadero caso aquí, el que sí nos ocupa es la ACTITUD de los DEMÓCRATAS. De nosotros, los que luchamos por el PROGRESO.

Una vez más estamos siendo DEMASIADO políticamente correctos, demasiado “cuidadosos” con el “que dirán“, en extremo cautelosos con llegar hasta “cierto” punto y de ahí no pasarnos.

Y lo seguimos haciendo, mientras tipos como Trump, como Bannon, el Fiscal General Jeff Sessions y otros, que están gobernando este país, se pasan la “corrección política” por el Arco de Truinfo, literalmente se “defecan” en el qué dirán (excepto respecto a las creencias o “valores” muy arraigados en su fanaticada) y se pasan de la raya (la famosa “linea roja” que tanto todos mencionan), cuantas veces les da su real gana, si eso conlleva a lograr sus objetivos.

No estoy haciendo un llamado a convertirnos en “marranos y hacer las mismas cochinadas que ellos hacen, pero hay que ENDURECERSE y dejarse de tonterías ingenuas (a las que mis amigos mexicanos llaman con una palabra tantito más dura).

Hay que mostrar carácter, fuerza, disposición a llegar hasta donde sea necesario, hasta los meros límites de la ley para luchar contra las fuerzas del mal, o SERÁ DEMASIADO TARDE, pues para ellos no hay límites, no hay fronteras… hay sólo un hambre insaciable de riqueza y poder absoluto que los lleva a cualquier bajeza, disfrazada de ley, o en franca violación de la misma.

Si Al Franken es culpable, medio culpable, 1/4 culpable o lo que sea, pues que pague, ya que acoso es acoso y el irrespeto a la mujer es irrespeto, provenga de quien venga, si es rojo o azul, o si enarbola la bandera de un Partido o el otro, pero la actitud del frente unido de Senadoras Demócratas, del liderazgo demócrata en el Congreso y de los líderes del Partido debió haberle exigido una salida DIFERENTE, más combativa, más acorde con la situación en la que vivimos.

Yo hubiera entendido -y aplaudido- si Al Franken se hubiese parado ante la nación y hubiese dicho: “No hay lugar en el Congreso ni en el Gobierno de los Estados Unidos para nadie vinculado en mayor o menor medida con algún tipo de acusación de abuso o acoso sexual. Por tanto, aquí está MI RENUNCIA y la haré efectiva en el mismo momento en que acepten mi invitación a RENUNCIAR, el actual Presidente, acusado de avances sexuales inapropiados por más de 10 mujeres -parte de los cuales reconoció en una grabación pública- e incluso de haber violado a una niña de 13 años; y el candidato al Congreso por Alabama, acusado por 8 mujeres (que no se conocen entre sí) de que abusó de ellas cuando tenían entre 14 y 18 años“.

Eso no hubiera sido políticamente CORRECTO, pero hubiese sido políticamente ACERTADO, útil, beneficioso a nuestra causa. “Me marcho sí, en el mismo instante en que Donald Trump deje de ser Presidente y Roy Moore deje de aspirar al Congreso de los Estados Unidos”. Esa hubiera sido una declaración poderosa y no la que hizo.

Lo mismo sucede en todos los demás aspectos: Obama, el GRAN Obama, a quien personalmente admiro y quiero tanto, fue extremadamente cuidadoso -por poner uno solo de muchos ejemplos posibles- en el nombramiento de Jueces, cuyo mandato es de por vida y por tanto su incidencia en la vida política de nuestro país es incalculable.

Trump, en cambio, junto a McConnell, Ryan y los demás, ni cortos ni perezosos, han nombrado más jueces en un año que posiblemente Obama en 8, con lo cual se aseguran que, incluso si lográsemos destituir a Trump, y recuperar la mayoría del Congreso en el 2018, la administración de justicia y la supervisión de la constitucionalidad de la ley estará en manos de jueces retrógrados, conservadores y en algunos casos, ultra-conservadores. Todos podemos intuir lo que eso significa.

Hillary, otra persona a quien respeto profundamente e incluso quiero en el plano personal, fue en extremo cuidadosa durante su campaña. Intentó enfrentar a un consumado desvergonzado que contribuyó al suicidio de su hermano llamándole “chofer de autobúses aéreos” por haber escogido la carrera de piloto en vez de la de finanzas, y le comunicó a una de sus ex esposas que se estaba divorciando de ella a través de una entrevista a una revista…, SÍ a ese que reconoció “agarrar vaginas” y acumulaba ya ni se sabe cuantas bancarrotas, lo intentó enfrentar LLEGANDO SÓLO HASTA “CIERTO” PUNTO, con mesura, con decencia, con humanidad

Y el resultado todos lo conocemos, hablaron horrores de ellas, como mismo lo hicieron y lo siguen haciendo de Obama, y es Trump quien aposenta hoy su asqueroso trasero en la Oficina Oval.

No estoy diciendo que Obama y Hillary, Pelosi y Schumer, el resto de los Congresistas y líderes demócratas, y tampoco y YO tengamos que convertirnos ahora en unos cerdos hipócritas o violar la ley, pero aprendamos a poner guantes de seda en manos de hierro y en ocasiones incluso, cambiar la seda por algo más fuerte.

Aprendamos no a violar la ley, pero sí a usar el poder, todo el poder que tengamos en el momento en que lo tengamos, para lograr que esa ley, esas disposiciones y esos funcionarios respondan a las fuerzas del Progreso y no de los más retrógrados intereses estadounidenses e internacionales.

De todas formas, esos que hablan mal de nosotros lo van a seguir haciendo. Repito, DE TODOS MODOS (y si no me crees, pregúntale a Obama y Hillary) y las diferencias que diametralmente nos separan no se van a acortar por comportarnos de forma “taaaanCORRECTA.

Respetemos la ley, honremos la Constitución y los valores del respeto a la propiedad privada, a la sagrada libertad de expresión y a las instituciones democráticas, pero acabemos de regresar el poder a la MAYORÍA. Y una vez lo tengamos, entonces tratemos de re-educar a los “salvables” y de conquistar a los “indecisos“… hasta donde sea posible.

Nos espera una larga y muy dura lucha por delante. Las batallas sólo se harán más y más difícil, dada la oscura y vil naturaleza de nuestros adversarios. Recordemos hoy más que nunca aquellas sabias palabras de Sir Artur Conan Doyle, cuando decía:

“Es una mala idea enseñar a los hombres a ser perros de mala raza en la paz y pensar que serán leones en la guerra”.

.

Dr. Manuel Tejeda, Ph.D.

.

NOTA: Este artículo no es exactamente un Editorial, pues no refleja la opinión colegiada de todos en este medio digital. Es la opinión personal de nuestro Director General y Editor en Jefe (compartida por muchos de nosotros), por lo cual lo firma con su nombre propio y agrega el enlace que demuestra que es una persona real: su perfil de Facebook.

Mucho te agradeceremos que COMPARTAS esto con tus amigos, que avivemos el debate en torno a este punto, pues aunque el tema es mucho más rico que lo que ha podido expresar el Dr. Tejeda en estas líneas, es una reflexión actual, necesaria y al punto