Congresistas Acaban de Revelar un Plan para Darle a Trump el Sabor de su Propia Medicina en el Estado de la Unión

Los Demócratas de la Cámara están intensificando su juego en esta próxima ronda de #MeToo (Yo También). Ayer anunciaron sus planes de vestirse de negro ante el Estado de la Unión, siguiendo el ejemplo de las mujeres en los Golden Globes el pasado fin de semana.

Ahora, las sobrevivientes de asalto sexual se unirán a algunos Demócratas de la Cámara como invitados, mientras el presidente Trump toma el escenario el 30 de enero para el discurso televisado anual.

Los sobrevivientes y defensores se pondrán de pie junto a los líderes demócratas de la Cámara de Representantes y mirarán al presidente, quien enfrenta acusaciones de mala conducta sexual y agresión sexual de al menos 22 mujeres.

Puede que a Trump no le guste probar una cucharada de su propia medicina: antes de un debate en octubre del 2016 contra Hillary Clinton, Trump apareció con tres de las mujeres que habían acusado al presidente Bill Clinton de conducta sexual inapropiada.

La representante demócrata Jackie Speier de California está trabajando en un proyecto de ley bipartidista para fortalecer la prevención de la mala conducta sexual en la colina del Capitolio.

Esta es la segunda protesta de alto perfil para la campaña #MeToo. El domingo, las mujeres de Hollywood vestían de negro en la alfombra roja de los Golden Globes. Los ganadores de la ceremonia usaron sus discursos para llamar la atención sobre los problemas de la conducta sexual inapropiada, la necesidad de paridad de género y las luchas que enfrentan las mujeres en el lugar de trabajo en todas las industrias.

El movimiento cobró impulso tras el escándalo de Harvey Weinstein el otoño pasado, cuando se reveló en una serie de deslumbrantes declaraciones que el magnate de Hollywood había agredido o violado sexualmente a innumerables mujeres en el transcurso de su carrera de décadas, y que la industria había mantenido oculto ese secreto a voces.

Desde la revelación, hombres de alto perfil en el mundo del entretenimiento, la tecnología y la política han sido expuestos como depredadores sexuales, renunciando uno tras otro casi a diario.

La pregunta que todos tienen en mente es si esta ola de rendición de cuentas romperá las puertas de la Casa Blanca. Los hombres en posiciones de poder que anteriormente se creían intocables han caído como un castillo de naipes (incluyendo a Kevin Spacey, de House of Cards). Pero de alguna manera, Trump no da la impresión de que esto le esté afectando, incluso cuando las acusaciones se acumulan.

El plan de los Demócratas de la Cámara enviará un poderoso mensaje en un foro muy público de que estas mujeres tienen apoyo en los anales del poder y están dispuestas a mirar a los ojos del abusador en jefe. Ya sea que sea capaz de mantener su mirada fija y aun así entregar el discurso del Estado de la Unión, aún está por verse.