Congresista Republicana de Origen Haitiano Exige la Disculpa de Trump por lo de “Países Letrina”

El presidente Trump ha estado bajo ataque desde que sus comentarios sobre la inmigración de los “países letrina” comenzaron a extenderse a través de los medios. Incapaz de etiquetar sus declaraciones racistas como “noticias falsas“, Trump se ha visto obligado a aceptar los comentarios y tomar el control por ellos.

Una de las respuestas más poderosas provino de un miembro de su propio partido, la Representante Mia Love (R-UT), una rara republicana negra, cuya ascendencia proviene de Haití, uno de los mismos países que Trump ofendió con su insondable calumnia.

La Representante Love pidió a Trump que se disculpe con la gente a la que calificó “calumniosamente” y dijo que los comentarios del presidente eran “poco amables, divisivos, elitistas y que van en contra de los valores de nuestra nación“.

“Mis padres vinieron de uno de esos países, juraron lealtad y asumieron las responsabilidades de todo lo que implica ser ciudadano”, dijo en un comunicado.

“El presidente debe pedir disculpas tanto al pueblo estadounidense como a las naciones a las que tan insidiosamente calumnió”, dijo Love.

Quisieramos alabar a la Representante Love por su “valentía”, pero realmente no es tal. No basta, distinguida señora, con pedirle que se disculpe, pues una excusa ridícula trumpiana no podría lavar tal afrenta. Hay que exigirle que se retire. Que renuncie.

La Casa Blanca no negó los comentarios de Trump, sino que optó por emitir la siguiente declaración:

“Ciertos políticos de Washington eligen luchar por países extranjeros, pero el presidente Trump siempre luchará por el pueblo estadounidense”.

Ese comentario no hace más que empeorar las cosas, pues trata de justificar el racismo y el profundo desprecio que el presidente y todos ellos sienten por todo lo que no sea blanco y rico, con un nacionalismo que sólo puede ser comparado con la filosofía nacional socilista de la Alemania nazi.

No Trump no lucha por el pueblo estadounidense, sino exclusivamente por los blancos ricos estadounidenses, consumidos por el más retrógrado conservadurismo. Aunque por sus palabras también parezca que lucha por la gente de Noruega. O tal vez, más exactamente, por cualquier lugar donde vivan y predominen los blancos.