congresista republicana de arizona

Congresista Republicana Captada en Micrófono Abierto Despotricando Sobre Trump

La representante Martha McSally (R-AZ) está en un punto difícil. Ella logró mantenerse al margen en la Guerra Civil Republicana que la campaña primaria de Donald Trump prendió. Al ponerse en el borde de la valla en las elecciones de noviembre, negándose lo mismo a apoyar que a hablar mal del ex candidadto republicano -y ahora presidente- ella consiguió su propia reelección, aún cuando Hillary Clinton venciera a Trump en su distrito.

McSally ha mantenido esa postura durante los primeros 6 tumultuosos meses de la presidencia de Trump, pero ahora parece que el pez se salió del agua. Una grabación de audio filtrada de una reunión que tuvo con los banqueros en su estado de origen, finalmente nos da una idea de cómo se siente realmente sobre el Presidente y lo que este está haciendo al Partido Republicano y al país. La grabación se filtró a Tucson Weekly, y la Casa Blanca no va a estar contenta con lo ahí se dice.

“Básicamente me siento anonadada”, dice McSally según Tucson Weekly, haciendo referencia al comportamiento inquietante del presidente. “Si usted es un miembro republicano del Congreso, usted se está hundiendo junto con el barco. Y vamos a entregar el martillo a [Rep. Nancy] Pelosi en el 2018. Sólo necesitan 28 asientos y el camino a ese triunfo pasa a través de mi asiento. Ahora mismo, no importa que sea yo, no importa lo que haya hecho. Tengo una “R” [de Republicana] junto a mi nombre y ahora mismo, este ambiente no quiere que eso prevalezca”.

Interesante mensaje: si usted es Republicano se está hundiendo junto con el barco, y si no hace nada, pues verá a los Demócratas ganar el Congreso.

Durante más de un año, McSally se ha mantenido al margen de las disputas intrapartidistas que han enfrentado a la base enojada y xenófoba de Trump contra el establishment del partido “Nunca-Trump” personificado por los más viejos en el GOP, como Mitt Romney y Jeb Bush.

Ella declinó endosar a Trump durante la campaña, incluso después de que consiguió la nominación del partido, pero tampoco tomó una postura de principios contra él, diciéndole a una emisora ​​de noticias local de Tucson, “nunca he endosado un político en mi vida y no voy a comenzar ahora”. Al preguntarle si votaría por él, ella volvió a esquivar, diciendo: “Tengo un voto al igual que usted tiene un voto, y personalmente creo que eso debe quedar entre yo, Dios y las urnas”.

Desde la elección, tanto sus opiniones de Trump como persona, y el grado en que apoya su presidencia, sigue siendo un misterio. Se ha cuidado mucho en las pocas ocasiones en que la han confrontado públicamente y le han pedido que comente sobre la actual administración, eligiendo expresar su disgusto en términos muy generales.

“Algunas de sus decisiones y la forma en que las ha implementado no ha sido bien coordinada, no están bien implementadas”, dijo en una reunión de ayuntamiento en su distrito del sur de Arizona poco después de la inauguración de Trump. “Estoy preocupada por las distracciones. Me preocupa que no deja de hacer campaña y se pone a gobernar”, añadió después.

El problema de querer mantenerse al margen respecto a alguien tan polémico como el presidente Trump, que ahora es objeto de una investigación exhaustiva por el ex director del FBI, Robert Mueller, radica en que no tomar partido es, de hecho, tomar partido. Cada republicano que se niega a responsabilizar a este presidente por sus malacrianzas, sus tweets y sus mentiras, en realidad le está ofreciendo un apoyo velado, pero claro a su desgobierno.

Si los legisladores como la representante McSally no asumen una posición de principio y responsabilizan al presidente, entonces los votantes deben hacerlos responsables a ellos, pero en las urnas. Tal vez ahora que la secreta opinión de la Representante McSally ha visto la luz, ella sea capaz de asumir una postura más firme y anime a otros de su partido a hacerlo también.