Comey dispuesto a declarar publicamente

Comey Acaba de Aceptar Testificar en Audiencia Pública Ante el Comité de Inteligencia del Senado

El Comité de Inteligencia del Senado acaba de anunciar que el ex director del FBI, James Comey, ha aceptado su invitación a testificar en una audiencia pública. Si bien la fecha todavía no ha sido establecida, la audiencia tendrá lugar después del Día de los Caídos (Memorial Day, en inglés).

El Presidente del Comité de Inteligencia, el senador Richard Burr (R-NC), dijo en un comunicado:

“El Comité espera recibir los testimonios del ex Director sobre su papel en el desarrollo de la Evaluación de la Comunidad de Inteligencia sobre la injerencia de Rusia en las elecciones del 2016 en los Estados Unidos y espero que le aclare al pueblo estadounidense los recientes acontecimientos que han sido ampliamente Informados en los medios”.

El vicepresidente Mark Warner (D-VA) expresó la esperanza de que el testimonio del ex director del FBI “responda a algunas de las preguntas que se han planteado desde que el director Comey fue despedido tan repentinamente por el presidente”.

“El Director Comey sirvió a su país con honor durante muchos años”, dijo Warner, “y merece la oportunidad de contar su historia. Además, el pueblo estadounidense merece la oportunidad de escucharlo”.

Tanto los Comités de Inteligencia de la Cámara como del Senado habían invitado a Comey a declarar la semana pasada, pero aún su aparición permanecía incierta. Esta reciente confirmación, sin embargo, es una preocupante noticia para la administración Trump. El New York Times reveló que Trump dijo a los rusos:

“Acabo de despedir a la cabeza de la FBI. Estaba loco, un verdadero “chiflado”. Me enfrenté a una gran presión debido a Rusia. Eso ya ha terminado”.

Pues no, querido Trump: tus angustias y pesares no han terminado. La decisión de Comey de testificar es sólo la última ficha de dominó en caer, en lo que ha sido el descenso más rápido de cualquier presidente americano en la historia.

Trump pensó que podría tomar a los estadounidenses por tontos. En cambio, probablemente se enfrente a un juicio político inmediato.