CALIENTITO: El Escándalo de la Comunicación del Junior Con Wikileaks Ha Puesto a Pence en Aceite Hirviendo

Ayer, se supo que el estúpido primogénito del presidente, Donald Trump Jr., había estado en contacto con Julian Assange de Wikileaks a través de Twitter Direct Message, otro sombrío agente extranjero con el que que Trump Jr. definitivamente no debería haber estado en contacto, pero con quien de todos modos se sumergió de cabeza en una conversación.

Wikileaks es claramente la organización que utilizaron los rusos para canalizar los correos electrónicos pirateados de John Podesta (ex Gerete de Campaña de Hillary) hacia la campaña de Trump, en lo que se sospecha fue un intercambio por promesas de eliminar las sanciones contra Rusia si ganaban las elecciones.

Donald Trump Jr. recibió este primer mensaje de Julian Assange el 12 de octubre.

“Hola Don, si tu padre ‘pierde’, pensamos que es mucho más interesante si NO LO ADMITE y se enfoca en DESAFIAR los medios y otros tipos de fraude que ocurrieron, como él ha implicado que podría hacerlo”.

Quince minutos más tarde, Trump tuiteó una declaración emocionada sobre Wikileaks, de la que aún hay rastro en Twitter.

Pero esta historia no estaría completa sin la participación del equipo completo, y afortunadamente, el vicepresidente Mike Pence no dejó de ensuciarse las manos.

Dos días después de que Donald Trump Jr. recibiera el mensaje de Julian Assange, Steve Doocy de FOX News le preguntó a Mike Pence si la campaña de Trump estaba en “confabulación” con Wikileaks, y una vez más, Pence mintió descaradamente al pueblo estadounidense.

“Nada mas lejos de la verdad. Creo que todos nosotros hemos tenido preocupaciones sobre WikiLeaks a lo largo de los años y es solo una realidad de la vida estadounidense de hoy y de la vida en el mundo en general”, respondió Pence.

Pence ya está en el banquillo por haber mentido al público sobre su papel en la contratación del deshonrado asesor de Seguridad Nacional Michael Flynn mientras aceptaba dinero de las potencias extranjeras.

Una vez que Pence fue informado sobre las comunicaciones potencialmente traidoras por parte del General Flynn, no sintió la necesidad de hacer algo al respecto. En lugar de condenarlo públicamente por engañar a la Casa Blanca o por intentar conspirar con representantes de un poder extranjero como ciudadano privado, Pence no hizo nada.

La participación de Pence es clave, porque si la investigación de Robert Mueller sobre las acusaciones de colusión entre Trump y Rusia lleva a la destitución de Trump, tenemos que asegurarnos de que Pence se vaya con él, para que el notorio homofóbico y extremista religioso no intente forzar su atroz agenda en el futuro con el apoyo total de un Congreso dominado por los republicanos y sin Trump para detenerlo.

Reynaldo Gómez Zamora

Licenciado en Ciencias Políticas. Analista e Investigador.