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151 Demócratas Acaban de Demandar la Renuncia de Jeff Sessions

Más de ciento cincuenta legisladores demócratas han pedido la dimisión del Fiscal General Jeff Sessions. Durante su sesión de aprobación por el Senado, Sessions dijo bajo juramento que no había tenido ningún contacto con funcionarios rusos durante la campaña de Donald Trump y la transición a la presidencia.

Eso fue una mentira. Desde que asumió el cargo, Sessions ha tenido que admitir que sí estuvo en contacto con funcionarios estatales de Rusia no una vez, sino dos veces durante ese período. Mentir bajo juramento es perjurio, y grave violación de la ley.

Las admisiones de Sessions de ocultar sus contactos con rusos al Senado plantean más preguntas sobre la infiltración rusa en el gobierno de Trump. Sugiere que estaba tratando de ocultar un conflicto de intereses que habría inhibido su confirmación. Lo que es más importante, muestra que Sessions no tiene respeto por la ley (nada más y nada menos que el Procurador de Justicia del país) y deliberadamente buscó mantener el poder sobre casos que él sabía que estaba descalificado para supervisar, como la investigación sobre los lazos con los rusos por parte de miembros del Equipo de Trump.

Ahora 151 demócratas han exigido la renuncia de Sessions. Un grupo bipartidista de legisladores ya logró anteriormente que Sessions se excluyera de las investigaciones relacionadas con los miembros del equipo Trump y sus presuntos vínculos con el estado ruso.

Sin embargo, permitir que Sessions permanezca en el cargo con la agravante de que se usará un fiscal especial para los casos específicamente relacionados con causas similares a la de su perjurio, es una injusticia flagrante. Sería socavar el estado de derecho en América – algo que Sessions pretende respetar. Esta lógica condujo a Sessions a asegurar que las personas que cometen perjurio deben ser destituidas de sus cargos (a excepción de su propia persona aparentemente).

América como nación no debe condonar a los líderes que toman el poder sin seguir el proceso consagrado en la Constitución y nuestro sistema legal. Hacerlo sería sabotear los fundamentos de nuestra democracia.